La siguiente es la crónica de la detención de una banda que estaba cometiendo el robo en una vivienda bajo la modalidad escruche, cuyos integrantes, al ser descubiertos por la Policía, comenzaron a saltar desde los techos. Sin bien el robo de la finca se estaba llevando adelante en La Matanza, la detención se produjo en Morón, que era donde estaba estacionada la camioneta de soporte de la organización delictiva.
El hecho ocurrió en el interior de un domicilio de la calle Guatemala al 100, entre Don Bosco y Buchardo, de Villa Luzuriaga. Pero se descubrió en medio de un procedimiento de rutina preventivo realizado por personal del Comando de Patrullas de Morón en la intersección de Don Bosco y Boquerón, en donde los efectivos observaron durante una recorrida la presencia de un sujeto sospechoso con un acompañante a bordo de una Renault Sprinter blanca.
“¿Qué hacen ustedes por acá?”, indagaron al conductor, que respondió que estaba “esperando a un amigo”. Cursada la consulta al sistema, la patente del rodado no tenía pedido de secuestro, pero luego se confirmó que era apócrifa: no pertenecía al chasis del vehículo. Entonces, el uniformado le pidió que se contacte con la persona a la que aguardaba, y que lo haga con el altavoz.
Perros ladrando y detención inmediata
“Cuando el celular sonó se escucharon perros ladrar, con lo cual sospecharon que algo podía estar pasando. Les pusieron las esposas a ambos de manera preventiva y, de repente, a pocos metros empezaron ver caer de los techos al resto de los integrantes de la banda, que pretendieron escapar corriendo”, precisó una fuente de la investigación.

Con la ayuda de refuerzos, los oficiales corrieron a los sospechosos que, sin escapatoria, quedaron detenidos. Como se contó más arriba, tres de los malvivientes tenían guantes colocados y varias herramientas entre sus ropas. Además, el resto del equipamiento estaba en la camioneta: criquet, barretas, una corta candado, una escalera telescópica y soga con gancho.
El operativo terminó con las detenciones de Conrado Alfredo Saporti (63), Maximiliano Castaño (30), Daniel Ernesto Roldán (42), Cristian Cattáneo (32) y Miguel Ángel Martínez (48), quienes quedaron imputados por los delitos de robo agravado por efracción y encubrimiento agravado, porque la camioneta en que se movilizaban era robada.
Si bien hubo un debate inicial sobre la jurisdicción que debía intervenir, el caso quedó en Morón, en donde se inició con el arresto de los ocupantes de la Spinter. Luego de indagar a los acusados, la fiscal Silvana Bonini, a cargo de la Fiscalía Nº 1 de Morón, solicitó la detención de los cinco, que fue convalidada por el juez de Garantías Gustavo Robles.











