Cada vez son más las voces que se alzan para reclamar que la política defina los acuerdos necesarios que permitan el nombramiento de jueces y juezas para cubrir los cuatro cargos vacantes en la Suprema Corte de Justicia provincial, que actualmente funciona con apenas tres integrantes, y una sola mujer en su composición.
Ahora, el Colegio de Magistrados y Funcionarios del Poder Judicial de la Provincia salió a expresar públicamente su posición y el planteo para que “se incremente la presencia de ministras mujeres” en el máximo tribunal, hoy integrado por Hilda Kogan, Sergio Torres y Daniel Soria.
“En toda su historia solamente una mujer ha integrado la Suprema Corte, lo que priva a ese cuerpo, y a todo el sistema de justicia, de la imprescindible representación de la mitad de su población y de la enriquecedora heterogeneidad de miradas, prácticas y perspectivas”, indicaron desde el organismo presidido por el fiscal de Morón Matías Rappazzo.
La Asociación Judicial bonaerense, en la misma sintonía
El gremio Asociación Judicial Bonaerense (AJB), que nuclea a trabajadores de la justicia provincial, también coincidieron con el planteo: solicitaron que se designen en el máximo tribunal “mujeres con reconocida trayectoria, solvencia técnica, independencia e integridad”.
“Creemos imperante que el proceso de selección incorpore criterios claros de idoneidad, perspectiva de género, derechos humanos y diversidades. Esta no es una demanda sectorial, sino un imperativo democrático. Una justicia sin mujeres en sus máximos cargos es una justicia incompleta y limitada. Cubrir estas vacantes con mujeres altamente calificadas enviará un mensaje claro de institucionalidad, igualdad y legitimidad”, enfatizaron desde la AJB.
Cabe recordar que, a nivel nacional, son también tres los miembros que tiene la Corte Suprema de Justicia y todos son varones. En 150 años de historia bonaerense, Hilda Kogan es la única mujer que accedió al máximo escalafón judicial, lo que en interpretación de la AJB expresa “un profundo déficit democrático y una exclusión histórica de las mujeres de los espacios más altos de decisión”.









