Un hombre de 31 años años falleció esta madrugada luego de agonizar durante horas tras recibir un proyectil en la cabeza y ser abandonado por un grupo de personas en el Hospital del Bicentenario de Ituzaingó. El caso está siendo investigado por la Policía y la justicia, y la principal hipótesis es que se trató de un ajuste de cuentas.
El hecho ocurrió frente a una vivienda de la calle Camerucci al 2100, del barrio San Alberto, y se descubrió después de que dos jóvenes fueron dejados con heridas de arma de fuego en los hospitales del Bicentenario y Posadas, cuyos médicos dieron inmediata intervención a la Policía.

Fue a partir de ese hallazgo que comenzó la investigación que arrojó los primeros indicios, que aún intentan esclarecerse. De hecho, la causa inicial está caratulada como averiguación de ilícito, aunque ahora tendrá un giro en su rótulo a partir de haberse consumado el homicidio.
Quién era el hombre fallecido y dejado en la vereda del Hospital del Bicentenario
Según las primeras informaciones a las que pudo acceder Primer Plano Online, la víctima fatal fue identificada como Leandro Ezequiel Brizuela (31), trabajador del área de Servicios Públicos del Municipio de Ituzaingó.
El joven “fue dejado en la vereda” del Hospital del Bicentenario por sujetos que se trasladaban en un VW Gol Trend gris: tenía un disparo en la nuca y su estado era “desesperante”.
Ese rodado minutos más tarde apareció incendiado en la intersección de El Delta y Posta de Pardo. Todo es materia de pericias judiciales para intentar determinar qué fue lo que ocurrió. La fiscal María Alejandra Bonini, de la Fiscalía Descentralizada Nº 2 de Ituzaingó, está al frente de la investigación del caso.

En paralelo, otro hombre cuya identidad no trascendió fue dejado en el ingreso al hospital Posadas, de El Palomar, con heridas de arma de fuego en ambas piernas, aunque “fuera de peligro”, precisaron las fuentes consultadas por este medio.
“No fue un hecho de inseguridad, sino que todo indica que se trató de un ajuste de cuentas. Una de las hipótesis es que un grupo de personas se presentó en el domicilio a reclamar una deuda por venta de armas y desde la vivienda dispararon”, completaron los voceros.










