La bronca de un grupo de vecinos de Hurlingham que recibió fotomultas en sus domicilios se hizo escuchar ayer en las puertas de la Municipalidad. Es que varios de ellos se acercaron hasta el palacio gubernamental para expresar su queja por el sistema que empezó a regir hace unos meses en las principales avenidas del distrito, que implica el pago de sumas abultadas por las respectivas infracciones, principalmente por no respetar los semáforos.
El sistema, que es provincial, implica el pago de montos que llegan hasta los 13.500 pesos por acta, y algunos de los manifestantes mostraban que tenían más de una en el último mes, todas con la respectiva foto en la cual se mostraba la acción indebida. Es que, en rigor, el reclamo no era contra la multa en sí (eran pocos los que negaban haberla cometido) sino que se circunscribía a los montos y al lugar en el cual debían ir a realizar el descargo respectivo, que es Don Torcuato, en el partido de Tigre.
Durante la protesta, dos funcionarios del Departamento Ejecutivo Municipal se acercaron a dialogar con los vecinos con el afán de intentar calmar los ánimos. Es que había algunos peticionantes que estaban muy exaltados y hasta pretendían ingresar al edificio, cosa que finalmente no ocurrió. Allí, en las puertas del palacio, se dio una improvisada charla en donde quedó expuesta la visión del Municipio para descomprimir el conflicto. Quienes se acercaron fueron Hernán Sarchi, responsable del área de Legales de la comunal, y el director de Tránsito, Jorge Tasara.

Según pudo saber Primer Plano Online, el objetivo de la intendencia es avanzar en la instalación de un sistema de intermitencia en las luces de los semáforos. Es decir, que antes de cambiar del verde al amarillo comience a titilar para avisar al conductor que está por finalizar su paso. Y así mismo del amarillo al rojo, que implica la detención total. En principio se descarta por el momento la instalación de timer con cuenta regresiva.
Otro tema que se está intentado implementar es la competencia de la Justicia de Faltas de Hurlingham para intervenir en las actas de infracción, y que los vecinos puedan tramitar en el distrito los respectivos descargos. Aunque como el sistema de fotomultas instalado es provincial, requiere sí o sí de la aprobación del Gobierno de María Eugenia Vidal, que estaría trasladando la competencia al Municipio.
Emiliano Sroczynski, uno de los convocantes a la movilización de ayer, contó a Primer Plano Online que recibió “cuatro actas de infracción, pero muchos de los vecinos que estuvieron en la protesta llevan entre cinco y ocho multas, que al sumarlas pasaban tranquilamente los 100 mil pesos”. Por lo pronto, la decisión es “acompañar a los vecinos para que no quede trunco su derecho a legítima defensa”, explicaron los funcionarios que los atendieron.
Es que, si bien hubo vecinos que se expresaron de manera legítima, también hubo militantes vinculados a sectores políticos ligados a la oposición en el distrito. Lo cierto es que había allí quienes presentaban su planteo de que recibieron hasta ocho multas por un valor que llegaba a casi los 100 mil pesos. Entonces, cabe la reflexión sobre el modo en que conduce cada uno de los peticionantes, dado que se trata de una acción reiterada que viola la ley vigente y pone en peligro vidas ajenas.
ENFÁTICA DEFENSA DEL SISTEMA DE FOTOMULTAS
Desde Grecia, en donde se encuentra participando de un congreso internacional sobre Seguridad Vial, la secretaria de la Asociación Madres del Dolor, Vivian Perrone, expresó a Primer Plano Online una enfática defensa del sistema.
“Las fotomultas son muy importantes, porque son una forma de educar. El resultado no se puede apreciar en el momento, pero en cuanto recibe la multa en su casa va a saber que, a partir de ese momento, no tiene que circular a exceso de velocidad y tiene que obedecer las leyes”, expresó.
Además, explicó que “quien obedece la ley, ni siquiera tiene que saber dónde están las fotomultas”. “¿Para qué avisan dónde están? Uno lo que tiene que hacer es obedecer la ley, y si el máximo de velocidad es 80 ir a menos de eso””, agregó.
Por último, señaló que “si hay fotomultas, tenemos que estar agradecidos porque se están preocupando por salvar vidas”, y detalló que “al evitar hechos viales, evitamos lesiones y es un gasto menos para el Estado, porque es mucho más caro atender a la gente en los hospitales que poner fotomultas”. “Es una solución para quien decide no respetar la ley”, concluyó.
ZABALETA: «HAY QUE RESPETAR LAS NORMAS DE TRÁNSITO»
Hace dos semanas, en la emisión del programa periodístico Primer Plano, una televidente manifestó su queja al intendente Juan Zabaleta. Su mensaje fue leído en vivo y el jefe comunal respondió: “empecemos a entender que hay que respetar las normas de tránsito. Es un inspector en cada semáforo, y esto está ayudando a mejorar el respeto por las normas”.










