La siguiente es la crónica del abuso y atropello en el que incurrió una empresa privada en el centro de Castelar: para la colocación de un cartel publicitario contaron el tránsito sobre la calle Carlos Casares al 1100, entre Arredondo y Marqués de Loreto, con conos en una de las esquinas.
Las imágenes que pudo registrar Primer Plano Online hace un rato muestran que hasta el transporte público tiene que desviarse para atravesar la zona. Y lo más llamativo: fuentes del Municipio de Morón confirmaron que no hay autorización para la ejecución de esa maniobra.
Demás está decir que no se trata de un tirón de orejas para los trabajadores sino para quien decidió tomarse atribuciones que no le corresponden e interrumpir el tráfico sólo por un interés empresario. Colocaron un andamio en el centro de la cuadra y no hay ni siquiera un agente de la Municipalidad para orientar el caudal vehicular en la zona.

Vecinos de la zona se mostraron sorprendidos por lo que está sucediendo. Está claro que se podría haber hecho en otro momento, con otras medidas de seguridad o incluso pidiendo la autorización respectiva, porque el espacio público no es propiedad privada para que se decida lo que viene al antojo.
Si bien el cartel que se está colocando pertenece a la compañía Federación Patronal Seguros, en rigor la obra no necesariamente pertenece a esa firma sino al bróker que se instala en ese domicilio. No se sabe cuánto tiempo más demandará: quizá ahora que el caso de hace público las autoridades locales envíen una inspección para tomar determinaciones.














