El presidente de la Cámara de Diputados bonaerense, Alejandro Dichiara, fue lapidario con uno de los proyectos que concentran la atención de los intendentes en este 2026. Los jefes comunales buscan, como sea, voltear la ley que impone límite de dos mandatos consecutivos en el cargo y que les impide ir por la reelección el año próximo.
“Con dos mandatos es suficiente. Uno se cansa de la gente y la gente de uno”, aseguró el legislador en una entrevista con el sitio Letra P. Si bien esa respuesta lo expone a favor de la vigencia de la norma, también aclaró que “nadie tiene que estar proscripto”. Lo asegura desde su experiencia personal: gobernó por tres períodos al pueblo en el que vive, Monte Hermoso.

“Hay intendentes que nacieron para intendente y lo hacen muy bien. El cargo no es por decreto, es por voto popular. Si la gente quiere te sigue votando, si no quiere te saca. Pero, desde mi experiencia, creo que dos mandatos está bien. Con uno no alcanza, con dos es suficiente. A partir del segundo ya hay desgaste, uno se cansa de la gente y la gente de uno”, argumentó Dichiara, hombre referenciado en el kirchnerismo.
El desdoblamiento no se toca
Tanto la agrupación La Cámpora como el Frente Renovador de Sergio Massa, dos de las tres patas que sostienen en la actualidad la unidad del peronismo a nivel provincial, ya dieron cuenta de estar en contra de modificar el límite de dos mandatos.
El otro sector que conforma el oficialismo, que es ni más ni menos que el Movimiento Derecho al Futuro del gobernador Axel Kicillof, es el que canaliza y motoriza el reclamo para que no exista la restricción sea el voto popular el que lo decida. De hecho el año pasado se aprobó un proyecto para dejar sin efecto la norma en el Senado pero exclusivamente para legisladores, concejales y consejeros escolares, aunque esa iniciativa nunca se trató en Diputados y perdió estado parlamentario.
En lo que hay coincidencia dentro del peronismo bonaerense es en conservar la fórmula que tan buen resultado arrojó en septiembre pasado. “El desdoblamiento en la provincia funcionó bien. Para los Municipios, la libertad de que te voten a nivel local sin necesidad de acompañar la boleta nacional fue valorada por muchos intendentes”, estimó Dichiara. Y remató: “va a ser muy difícil que no vuelva el desdoblamiento en la provincia de Buenos Aires”.
Kicillof, a favor de modificar la ley que impone límites a las reelecciones
En diciembre pasado, el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, expresó en conferencia de prensa que “nosotros creemos que la reelección indefinida de los intendentes es el sistema más democrático posible, porque es el voto del pueblo el que define quién sin ningún tipo de proscripción”.
Como es sabido, la norma impone un máximo de dos períodos consecutivos para intendentes, diputados y senadores provinciales, concejales y consejeros escolares. Es ley, que está próxima a cumplir una década (fue votada en 2016, durante la gestión de María Eugenia Vidal) es el gran objetivo que tienen por delante los jefes comunales, que pretenden derribarla: hoy por hoy no tienen reelección en el horizonte.
De la región oeste son varios los jefes comunales expectantes porque no tienen otro mandato en el horizonte: Lucas Ghi, de Morón; Mariel Fernández, de Moreno; Gustavo Menéndez, de Merlo; y Fernando Espinoza, de La Matanza. Distinto es el caso de Pablo Descalzo (Ituzaingó) y Damián Selci (Hurlingham), que recién cumplen la mitad de su primera gestión.
El ministro, habitué vocero del pensamiento del gobernador Axel Kicillof, descartó en paralelo cualquier otra reforma política en territorio bonaerense, entre otras cosas, la posibilidad de implementar la Boleta Única Papel, con la que aceleran usinas de La Libertad Avanza.








