Hace 17 años, un 2 de julio de 2007, el papá de Alfredo Hernán Herrera (41) fue asesinado a golpes durante un robo. Lo dejaron tirado en un campo y murió antes de recibir asistencia. Ese crimen quedó impune para la justicia, que nunca logró esclarecerlo. Ahora su familia lo revivió de la peor manera: al hijo de aquella víctima lo mataron del mismo modo. Y, fatalidades del destino, en la misma fecha.
“Por favor les pido que no quede en la nada como lo de mi viejo”, fue el pedido desesperado del hermano del remisero hallado sin vida el pasado miércoles por la noche en la localidad de Mariano Acosta. Fue una súplica al borde del llanto de un hombre que se acababa de enterar de otra pérdida que perturba para siempre la organización familiar.
Para llegar a los acusados del crimen hubo un testimonio que fue clave: un vecino del barrio en donde apareció en cuerpo de Herrera que dijo ante los investigadores de la DDI Morón y de la comisaría 6ª de Merlo que conocía a uno de los sospechosos identificados por las imágenes de la filmación captada al momento de ingresar a pedir un auto en la remisería Plaza del barrio Pompeya.
La víctima fue dejada sobre la calle Loyola, entre Tiradentes y Benito Lynch de la localidad de Mariano Acosta. Hasta allí llegó personal de la Policía Científica y los instructores de la Fiscalía Nº 3 de Morón Eugenia Saavedra y Luciano Bustamante, quienes dispusieron las primeras medidas de prueba para establecer lo ocurrido.
El trabajo de investigación quedó a cargo de la fiscal Valeria Courtade, de la Fiscalía Nº 3 de Morón, consiguió primero conseguir los datos del sospechoso. Llegaron primero a un allegado, que reconoció saber de quién se trataba e indicó cómo encontrarlo. Una comitiva policial se trasladó hasta el domicilio indicado y esperaban encontrar a uno de los sindicados como autores del crimen, pero la sorpresa fue mayúscula cuando se encontraron con los tres.
Los elementos secuestrados y el auto recuperado
“Estaban los tres vestidos hasta con la misma ropa. Lo único que habían hecho era cambiar la patente del auto”, detalló una fuente de la investigación en conversación con Primer Plano Online. La principal hipótesis es que se “guardaron” unas horas para luego salir a delinquir con ese vehículo.
¿Qué pasó arriba de ese auto? Todo indica que le quisieron robar el vehículo, cosa que finalmente hicieron, y la víctima se resistió. Lo golpearon en la cara y lo arrojaron del coche en movimiento. La autopsia determinó que la causa de la muerte fue un sangrado intracraneal devenido de un traumatismo de cráneo.

Los detenidos fueron identificados como Ulises Ezequiel Amaya (23), Miguel Abraham Miranda (39) y Diego Fredes (25), quienes quedaron imputados por el delito de robo agravado por haber sido cometido en poblado y en banda en concurso real con homicidio criminis causae, que prevé una pena en expectativa de prisión perpetua.
Los tres cuentan con antecedentes penales. En el lugar los uniformados incautaron cocaína y marihuana y dos armas de fuego: una calibre .9 milímetros con pedido de secuestro de parte de la Policía Federal y otra calibre .22 con numeración limada.
Para la justicia, de todos modos, el hecho está esclarecido. Participaron de los procedimientos agentes de la DDI Morón, a cargo del comisario mayor Dante Pérez Bianchi, y de la Estación de Policía de Merlo, bajo la supervisión de su jefe, Gustavo Subira.











