La conductora del UTV (Utility Task Vehicle) en el que circulaba Bastián Jeréz y el conductor de la camioneta Volkswagen Amarok que impactó contra el vehículo utilitario fueron inhabilitados por el Ministerio de Transporte, que conduce Martín Marinucci, tras la intervención inicial de la Justicia por la gravedad de los hechos ocurridos en la zona de La Frontera. Se trata de Naomí Quirós y Manuel Molinari, respectivamente, quienes fueron sancionados por la Subsecretaría de Políticas de Seguridad Vial.
Cabe señalar que la medida data del 20 de enero último y que, en sus fundamentos, se detalla el riesgo para terceros que implicó la realización de maniobras imprudentes en la región conocida como La Frontera, en el partido costero de Pinamar. La actuación administrativa del ministerio se produjo una vez que las actuaciones judiciales fueron remitidas a la órbita provincial, habilitando la adopción de medidas preventivas.
“Implica un riesgo actual, concreto y jurídicamente relevante para la seguridad vial y la vida de terceros, en particular en escenarios similares al del presente, donde la reiteración de conductas imprudentes podría derivar en consecuencias irreversibles o fatales”, sostiene la resolución. Asimismo, con la confirmación judicial de que ambos conductores presentaban alcohol en sangre, se agravó la situación de los implicados en el siniestro ocurrido durante la primera quincena del año.

El 13 de enero pasado, en Pinamar, Bastian viajaba en un UTV conducido por Quirós, cuando colisionaron con una camioneta Volkswagen Amarok. Como consecuencia de la violencia del impacto, el pequeño de 8 años sufrió múltiples fracturas de cráneo y lesiones de extrema gravedad, y debió ser trasladado en un helicóptero sanitario al Hospital Interzonal Especializado Materno Infantil de Mar del Plata.
El último parte oficial indica que, por el momento, Bastián continúa estable, aunque permanece en la unidad de terapia intensiva bajo estrecha supervisión médica. Su estado general se mantiene crítico, pero con parámetros hemodinámicos que permiten sostener la vida sin requerimiento de drogas vasoactivas, aunque el pronóstico sigue siendo reservado. Desde su internación en ese centro de mayor complejidad, el niño ya fue sometido a seis cirugías y continúa bajo estricto seguimiento médico.








