Aaron Chirino es un luchador. Desde su nacimiento, cuando su mamá tuvo dificultades por las que debieron adelantarle la cesárea, hasta cada uno de sus días, en los que enfrenta una discapacidad motriz que lo obliga a contar con ayuda para desplazarse.
Ahora, un pequeño obstáculo más le deparó el destino: su familia extravió la historia clínica con toda la información de su patología y tratamiento y necesita ayuda para recuperarla, ya que son unos documentos en papel que solamente a él le sirven. Pasó en las puertas del hospital San Bernardino, de Hurlingham, de donde es oriunda la familia y a donde el nene asiste dos veces a la semana.
“Él fue prematuro, de 35 semanas por placenta previa, y en realidad nació muerto, porque no tenía desarrollados sus pulmones, lo que debieron reanimarlo. Lo intubaron, le pusieron respirador y cables por todos lados. Estuvo 40 días internado en neonatología y le dieron el alta como un bebé normal”, le contó a Primer Plano Online Natalia Rivadera, su mamá.
Para ella no fue algo nuevo ser madre: tiene mellizas de 26, un tercer hijo de 24, y después de Aaron y la última de ocho años. Pero el único que tuvo problemas al nacer fue él, así que sus ojos de a poco se empezaron a posar en las conductas de la criatura, sobre todo porque cuando era bebé no tenía el desarrollo típico de los distintos meses y, por ejemplo, no se sentaba.
Hizo una consulta médica con la pediatra, la derivó a una neuróloga del hospital Posadas y la respuesta de la médica, tras los estudios de rigor, fue contundente: Aaron padece de diparesia espástica derivada de una parálisis cerebral. Al chiquito eso no le provoca ningún inconveniente de tipo intelectual, sólo de desplazamiento, por la rigidez en sus piernas.
“Hace tres años le hicieron la primera cirugía en el Posadas, en donde le colocaron prótesis en las caderas. Después le hicieron dos operaciones más, la última en noviembre pasado en los tendones, porque el único tema que le quedó como secuela del nacimiento fue la estaticidad en sus piernas, que lo hace caminar en punta de pie”, se explayó Natalia.
En caso de saber quién puede tener la historia clínica de Aaron por favor contactarse urgente con la mamá al 116-488-0659
Por eso el pequeño león usó andador cuando era más chico para desplazarse y ahora utiliza órtesis en ambas piernas, ayudada por un tratamiento de kinesiología, dos veces a la semana en el San Bernardino y otras tres en su casa del barrio Luna. Pero cuando todo se le va clarificando y la lucha de Aaron empieza a dar resultados para mejorar su calidad de vida surgió este imprevisto.
“Es un folio, que creemos extraviamos saliendo del hospital o en el remis que nos llevó. Ahí está su historia clínica con la información de cuando nació, de sus cirugías y los tratamientos. Encima ahora se me vence el carné de discapacidad, que tengo que renovar y esa documentación la necesito para el trámite”, completó Natalia.
Mientras, el nene se prepara para comenzar el sexto año de la escuela del barrio El Cartero a la que asiste y sigue caminando con sus balbas, que le ayudan a tener los pies firmes para desplazarse.











