“Lo llevaron tres tipos a la remisería, lo subieron al auto y, mostrando su documento, me pidieron que lo traiga hasta acá”. Esas fueron las palabras que utilizó un remisero que golpeó la puerta de la casa de F. y se lo entregó semi inconsciente a su mamá, que abrió y naturalmente recibió a su hijo tras abonar el viaje.
A partir de ese momento comenzó a develarse una historia grave e inquietante, que Primer Plano Online comparte con sus lectores. Es que el joven protagonista de este caso, que trabaja como repositor en un supermercado, denunció haber sido drogado por un hombre al que conoció por una plataforma virtual de citas, que luego lo terminó abusando sexualmente. Además, le robó el celular y dinero que tenía en la billetera.
Todo ocurrió, según su propia exposición ante la justicia, luego de un encuentro que se inició en la plaza Néstor Kirchner, la central de Merlo (rodeada por la avenida del Libertador, Juncal, Rivadavia y Moreno, frente a la estación), y continuó en un bar de la zona, al que fueron a compartir un trago. F. está convencido que en un momento en que se retiró de la mesa para ir al baño, el sujeto con el que se estaba conociendo le puso una sustancia en la bebida para hacerlo perder su conciencia.
“Cuando comenzaron a caminar se empezó a sentir mal y ya no se acuerda de nada. Y apareció al rato en su casa, a donde llegó con el remís que lo conoce porque él es habitué de ese comercio”, detalló a Primer Plano Online Carolina Abregú, responsable de la organización Furia Transfeminista, que se puso al frente del reclamo por justicia.
La víctima fue llevada por su familia al hospital Posadas, de Morón, donde le realizaron el protocolo de profilaxis y detectaron que, efectivamente, había sufrido una intoxicación con una sustancia denominada B2P, que en la mayoría de los casos es heroína “en un contexto de sospecha de abuso”, indica la receta que le entregaron en el nosocomio.

Lo que no está claro es qué fue lo que le pasó, pero sí una forma de discriminación que el muchacho sufrió a partir de su denuncia. Primero, desde la organización que lo acompaña confirmaron que en la comisaría 1ª de Merlo, a la que se presentó, “no le quisieron tomar la denuncia” y le recomendaron que vaya derecho a la Fiscalía de turno, en donde también le indicaron que mande la información de lo sucedido por correo electrónico. La causa quedó abierta en la UFI Nº 4 de Morón.
“La víctima está en crisis. Fue a pedir las cámaras de seguridad y se sintió maltratado, literalmente nadie le dio pelota, sobre todo las particulares y de comercios. Nos da mucha bronca que nadie esté haciendo nada. Pensamos que esto nos pasaba a las mujeres pero ahora confirmamos que no, que pasa con cualquier persona que sufra una vulneración de sus derechos”, completó Abregú.
El sindicado como autor del ataque fue identificado a partir de que la organización hizo público el caso en redes sociales y recibió múltiples mensajes indicando de quién se trataba, cómo actúa y dónde encontrarlo. Esa información ya está a disposición de los investigadores.










