El atleta comenzó a practicar su primer arte marcial a los 16 años con el mítico Cristian Bosch, quien enseña Kick Boxing y Muay Thai en el “Dojo Serpiente” de Castelar. Emiliano rememora en diálogo con Primer Plano Online su primera clase: recuerda que fue extremadamente dura en cuanto a lo físico y si bien debería haber arrancado en la categoría ‘Menores’, su iniciación fue con el jefe de entrenadores y otros profesionales. Pasó poco tiempo hasta que le ofrecieran una pelea y sin pensarlo demasiado aceptó. A partir de entonces, supo que el UFC (Ultimate Fighting Championship) sería el norte que motorizaría su vida personal y deportiva.
En nuestro país, lamentablemente esta disciplina no tiene el reconocimiento que merece. Emiliano Calderón cuenta que aquí entrenaba en tres turnos diarios y en su momento de descanso daba clases para poder sostenerse económicamente. Esa realidad lo motivó a emigrar a Estados Unidos y comenzar a construir su futuro en el estado de Florida: “Acá se paga a los peleadores, se puede vivir de esta carrera, allá no. Además, te reconocen todo, esa es la diferencia; en Argentina si no jugas al fútbol no te conoce nadie”, describe.

Por otra parte, el joven hurlinguense, que además de sus peleas como amateur, ya lleva cuatro ganadas por el récord profesional (2 fueron por knockout y una por sumisión) y dos perdidas (una de ella por sumisión), compartió su deseo de consagración para poder vivir de lo que más disfruta hacer. «Yo sé que acá me puedo consagrar y vivir de lo que me gusta, cosa que lamentablemente en mi país no es posible. Lograr estar en este lugar significa para mí muchas cosas, como por ejemplo el apoyo y el sacrificio de mis padres, y mi propio sacrificio ya que para estar en el lugar donde estoy tuve que trabajar muy duro durante muchos años para comenzar a ver mis sueños hechos realidad», confiesa.
A la distancia, Emiliano lleva adelante un evento para las categorías amateur, semi profesional y profesional aquí, en la zona oeste. Se trata de Arkham Fight, que organizan junto a Pablo Dhorta y Laura Pignanelli desde el año 2016, y ya llevan 12 encuentros que en sus distintas ediciones tuvieron lugar en las localidades de Villa Bosch, Hurlingham y actualmente se realiza en Haedo.










