Una ley votada en 2016 empezó a ser mirada de reojo por la política provincial. Se trata de la norma que limita a dos mandatos los cargos electivos en todo el territorio bonaerense, incluidos los cargos legislativos (diputados, senadores y concejales) y los ejecutivos, particularmente los intendentes. También alcanza a los consejeros escolares.
Desde hace tiempo, sobre todo con el escenario consagrado luego de la última elección, se habla por lo bajo de la posibilidad de que sean los apoderados de diversas fuerzas políticas quienes avancen con el pedido de aclaración, por parte de la justicia, de un tema en particular: desde cuándo debe regir la ley.
CABE ACLARAR QUE LA LEY FUE APROBADA CON LOS VOTOS DE CAMBIEMOS, DEL FRENTE RENOVADOR Y DE UN SECTOR DEL PERONISMO, AUNQUE EL FRENTE PARA LA VICTORIA (KIRCHNERISMO DURO) LA RECHAZÓ.
El tema es que se votó en 2016 e incluyó a los mandatos en curso, que fueron electos en 2015 o 2013 en el caso de legislativos, bajo otras reglas del juego. Y se sabe: ninguna ley puede ser retroactiva, es decir, legislar hacia atrás. Siempre lo que se sanciona es desde el momento de la votación, promulgación y reglamentación hacia adelante. Por eso, esa ley debería haber empezado a tener vigencia en la elección de 2017, y los intendentes electos en 2019 recién deberían estar cursando su primer mandato.
Si bien en tiempos de la emergencia sanitaria que vive la Argentina por la pandemia es un debate que parece menor y lejano, quien metió la cuchara en el frasco fue el ex jefe de Gabinete Aníbal Fernández, hombre que siempre que opina sobre un tema deja títulos.
“Esa ley que sacaron es flagrantemente inconstitucional. La Constitución de la provincia de Buenos Aires no dice que tienen que tener dos períodos, con lo cual el día que un intendente presente una medida cautelar te la gana de acá a Australia”, aseguró en una entrevista con el programa Animales Sueltos.
“Seguro que no porque supongo que espero que quieran la renovación de los cargos”, le planteó el entrevistador Luis Novaresio, a lo cual Fernández cerró: “vos confiá en el santo y no le reces”.










