Un panorama oscuro y desalentador da lugar a la inesperada esperanza para los 335 trabajadores puedan recuperar su fuente de ingreso diario. Se trata de los despedidos de Musimundo, una empresa que cerró sus 37 sucursales en el conurbano e interior de la provincia de Buenos Aires. A un promedio de 15 empleados por comercio, se trata de casi 600 personas que se quedaron en la calle.
Las únicas estructuras que sobrevivieron al desastre económico fueron las de Morón y Laferrere, y eso tiene una explicación. Es que el nombre de la firma es compartido por dos compañías: por un lado Carsa S.A., y por el otro Electrónica Magatone. La que entró en una crisis terminal fue la primera de ellas, que anoche informó que llegó a un acuerdo con la segunda.

“Con sentimientos encontrados comunicamos que hemos logrado un doloroso acuerdo con Electrónica Megatone. El acuerdo implica que 37 de nuestras sucursales ubicadas mayoritariamente en NOA, SUR y provincia de Buenos Aires empezará a ser operadas por dicha empresa con quien compartimos la marca Musimundo”, comunicó anoche Carsa.
En el texto se informó que Megatone brindará continuidad laboral a los 335 “colaboradores”, a quienes les respetarán sus derechos y créditos laborales. “Resulta muy difícil conducir una empresa retail en estas condiciones tan adversas. A pesar de las enormes dificultades nos volcaremos de lleno a la operación de nuestras 43 sucursales”, describió Carsa.









