El proyecto de ley impulsado por el diputado provincial Carlos Puglelli, referente del Frente Renovador y presidente de la comisión de Seguridad y Asuntos Penitenciarios, avanzó en la Legislatura provincial tras obtener aprobación unánime en las discusiones y llegar a un dictamen único que ahora será llevado al recinto de sesiones.
El dato político de la discusión legislativa es que el texto contó con respaldo de las bancadas del Frente Renovador, de La Libertad Avanza, el PRO, Unión y Libertad, Nuevos Aires y del diputado Juan José Esper (Derecha Popular), sin los votos de sectores del oficialismo como La Cámpora o el que responde al gobernador Axel Kicillof, que habrá que ver cómo votan cuando se incluya en el temario de sesiones.
En la Comisión de Seguridad y Asuntos Penitenciarios, que tengo el honor de presidir, logramos aprobar por unanimidad el proyecto que impulsamos desde el Frente Renovador para incorporar armas de menor letalidad a las Policías bonaerenses para brindarles a nuestros efectivos más herramientas, capacitación y protocolos claros de actuación. Este resultado es fruto del trabajo, la articulación y la voluntad de encontrar puntos de acuerdo entre los distintos bloques políticos. Ponemos por delante la seguridad de los bonaerenses y transformamos el diálogo en decisiones concretas.
— Carlos J. Puglelli (@CPuglelli) October 21, 2026
La iniciativa se enmarca en una propuesta histórica del Frente Renovador de Sergio Massa, que busca actualizar las herramientas de intervención policial mediante la incorporación de armas de baja letalidad, con capacitación profesional, reglas claras de utilización y mecanismos de control.
Capacitación específica, obligatoria y continua
El proyecto propone modificar la Ley 13.482, y entre sus principales disposiciones, contempla la utilización de dispositivos electrónicos conductores de energía por proyectil, como pueden ser las pistolas Taser o similares, y prohíbe expresamente los dispositivos eléctricos de contacto directo cuya finalidad o efecto principal sea provocar dolor mediante descargas eléctricas, como las picanas.
La propuesta también establece que el personal policial deberá contar con capacitación específica, obligatoria, acreditada y continua. Su formación incluirá el manejo técnico de los dispositivos, sus efectos y riesgos, los protocolos de actuación, las técnicas de desescalada, los principios de uso gradual de la fuerza y nociones de primeros auxilios.
Asimismo, fija principios de legalidad, necesidad, razonabilidad, progresividad y proporcionalidad. El uso de estas armas quedará limitado a situaciones en las que los medios no violentos resulten ineficaces o insuficientes y exista un peligro inminente para la integridad física del personal policial, de terceras personas o de la propia persona involucrada.











