Un fallo de la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Morón volvió a poner en jaque el uso de Inteligencia Artificial (IA) sin control humano y profesional a la hora de presentar escritos judiciales. Y, de nuevo, cuestionó con dureza la labor de un abogado y solicitó al colegio que nuclea la actividad a nivel local que difunda la importancia de verificar cada paso a la hora de utilizar este tipo de herramientas para su labor.
Según quedó especificado en el expediente dado a conocer por el Centro de Información Judicial (Cijur), todo se originó con una apelación contra una resolución que había fijado la base regulatoria de honorarios del letrado en cuestión, cuya identidad no trascendió. El tema fue que, al analizar los fundamentos del recurso, los jueces Gabriel Hernán Quadri y Laura Andrea Moro advirtieron que el escrito estaba construido, en gran medida, sobre citas de fallos judiciales que no existen y son simples “alucinaciones” del sistema generativo de IA.
En rigor, el profesional de la abogacía invocó un supuesto precedente de la Suprema Corte bonaerense, identificado como ‘Colegio de Abogados de La Plata c/ Provincia de Buenos Aires’, también denominado ‘Barrio’, con fecha del 5 de mayo de 2021. Según su reclamo, esa jurisprudencia había establecido que los honorarios que deben liquidarse a un letrado deben fijarse “con valores actualizados” para evitar una afectación del derecho a una retribución justa.
Sin embargo, la presunta sentencia no existe, al menos con esa carátula ni el sumario citado. Además, los camaristas comprobaron que el número de causa invocado correspondía a otro expediente, cuyo último movimiento databa de 2017. Lo que quedó claro en la revisión hecha por la Cámara es que la causa ‘Barrios’ existe y está relacionada con la actualización de créditos, pero nada tiene que ver con honorarios de abogados.
Lo que establece la norma sobre el uso de IA en escritos judiciales
En el fallo, Quadri y Moro dejaron en claro que no está prohibido el uso de la IA en escritos jurídicos. Por el contrario: en sintonía con lo normado por la Suprema Corte de Justicia, hicieron hincapié en el hecho de que es una herramienta que “puede contribuir a mejorar el trabajo de los operadores jurídicos”, pero “siempre que se utilice de manera ética y responsable”.
Por eso dejaron en evidencia una exigencia concreta para el ejercicio profesional: revisar, chequear y corroborar que toda la información incluida en una presentación judicial corresponda a fuentes reales. Además, declararon “desierto” el recurso de apelación presentado por considerar que sus fundamentos no cumplían las exigencias procesales y le impuso las costas del proceso al apelante.
Para finalizar, el fallo de la Cámara de Apelaciones ordenó enviar un oficio al Colegio de Abogados del Departamento Judicial Morón para que, si lo consideraba pertinente, difunda entre los matriculados la importancia de verificar las citas cuando se utilizan herramientas de IA.
“Debe ponerse especial énfasis en el control de los resultados brindados por herramientas de inteligencia artificial cuando el resultado que arrojen ofrezca una referencia en la carátula del caso a algún precedente de mención o citación frecuente”, concluyeron.











