Elías Barrionuevo (19), el joven acusado del femicidio de Camila Ruth Castro (18) en el barrio San Alberto de Ituzaingó, finalmente brindó una larga declaración ante la justicia e insistió en que no mató a su novia y que el arma homicida no le pertenecía.
En una explosiva testimonial de varias horas en las que aceptó preguntas de la fiscal Florencia Di Sciascio, de la UFI N° 11 de Morón, y asistido por el defensor oficial Juan Pablo Leone, el imputado dio detalles de lo que sucedió la tarde del pasado martes 8 de septiembre en el interior de la vivienda de la calle Almagro al 2500, casi esquina Peredo.

Lo que se conoce oficialmente del hecho es que Barrionuevo había asistido a la casa de Camila, con quien mantenía una relación definida como “tóxica” por el entorno de ambos, en busca de un perro que se habían comprado como pareja y que conservaba la chica en su habitación.
En esas circunstancias comenzaron una fuerte discusión que se desmadró cuando apareció en escena Jorge González (36), padrastro de la chica, e intervino en defensa de ella. Y acá empieza el capítulo que debe desentrañar la justicia: alguien extrajo un arma de fuego tipo pistola marca Bersa calibre .380 y comenzó a disparar en medio de un forcejeo.
La versión de la pelea con el padrastro de su novia
En palabras de Barrionuevo, de esa escaramuza participaron tanto él como el padrastro de Camila y la propia víctima fatal. Jorge González recibió un disparo en cada pierna arriba de las rodillas y un roce de bala en la cabeza; la joven sufrió un balazo en el cuello y una quinta bala pegó en la pared de la pieza. La joven murió poco después en el Hospital del Bicentenario.
Hasta ahí lo que trascendió del hecho y que está plasmado en el expediente judicial. Lo que se incorporó ahora es la palabra del propio Barrionuevo, quien pidió a la fiscal dar su versión de lo ocurrido y se extendió con detalles que le dan nuevos elementos a la justicia en la búsqueda de esclarecer el caso.
“Estaba conmovido y sostuvo firme la versión de que ocurrió una pelea con el padre de la chica. Además, negó haber cometido el hecho, que el arma no le pertenecía y que se fugó por miedo”, indicó una fuente de la investigación consultada por Primer Plano Online. “Yo no maté a Camila”, reiteró en su testimonial.
Cabe recordar que, como informó este medio, la pistola de la que salieron las balas fue encontrada 48 horas después en el techo de una vivienda lindera. Ahora, el defensor oficial de Barrionuevo pedirá a la fiscal una serie de medidas para reconducir la pesquisa: será clave la reconstrucción del hecho, que todavía no tiene fecha.
“Hay muchas cosas por investigar todavía”
Allí se intentará reproducir los testimonios brindados tanto por Jorge González como por el propio imputado. Hay evidencias recopiladas que pueden ser determinantes en el recorrido de todo lo que pasó dentro de esa vivienda, que solamente lo saben ellos y Camila, la única que no puede hablar.
“Los tres forcejearon el arma. Si le hubieran realizado el dermotest (prueba de restos de pólvora en las manos) al padrastro tendríamos en claro si él gatilló. Nosotros queremos que el juicio sea cuanto antes por respeto a la familia de Camila y por Elías también”, señaló a Primer Plano Online Laura, la tía del joven acusado.
“La fiscal está siendo muy objetiva y quiere esclarecer lo que realmente pasó. Las tres veces que declaró Jorge González (padrastro de Camila) dio versiones distintas. Hay muchas cosas por investigar todavía”, concluyó la familiar de Barrionuevo, que espera también el resultado de las pericias psicológicas sobre su sobrino y lo que arroje el celular de la víctima fatal.
Por lo pronto la carátula del caso sigue siendo homicidio agravado por el vínculo (es decir, femicidio) y homicidio agravado en grado de tentativa, por los disparos que recibió el padrastro de Camila. La fiscal tiene hasta el 8 de octubre venidero para decidir si pide la prisión preventiva de Barrionuevo.











