A los 47 años, el hijo de Juan Carlos Rousselot no descarta participar de la política activa en Morón, distrito en el que mantiene su domicilio pese a estar trabajando desde 2019 en Córdoba: es el encargado de la Unión de Trabajadores Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (UTHGRA) en esa provincia.
“Mi viejo fue el último intendente peronista de Morón. Mataron a la gallina de los huevos de oro. Veía hace poco que se sigue hablando de los vigías de la comunidad, una Policía Municipal que propuso mi papá hace más de 30 años y sigue sin materializarse, al igual que las cloacas o el Hospital Municipal, donde mi papá ya tenía el compromiso de los militares. Lamentablemente, sufrió las consecuencias de la máquina de impedir y cayó preso por eso”, reflexionó en una conversación exclusiva con Primer Plano Online.
La charla se dio en el marco de la inauguración de las flamantes oficinas que el sindicato inauguró en Morón, sobre la calle Constituyentes al 1000 con la presencia del líder gastronómico Luis Barrionuevo, quien junto a Rousselot conformó la estructura conocida como ‘Los 12 Apóstoles’, el círculo político más íntimo del entonces presidente Carlos Menem en la década del 90’.
Cabe recordar que Rousselot fue elegido tres veces intendente de Morón y dos de ellas fue destituido del cargo. Cuando iba camino a una nueva destitución prefirió renunciar para quedar habilitado a ser candidato. Varios dirigentes de aquella época, que formaron parte de la vieja guardia rousselotista del peronismo vernáculo, siguen reivindicando su figura.
¿El apellido Rousselot otra vez en la política de Morón?
¿Hay alguna posibilidad de pensar en su inserción en la política local? La pregunta de Primer Plano Online lo hizo pensar a Juan Carlos hijo, pero no dudar. “Yo amo a Morón, es mi casa, y me duele verlo de esta manera. El tiempo dirá. Dios dirá. Lamentablemente mi papá no pudo concluir muchas políticas que son muy necesarias, y por eso hoy en día se sigue hablando de eso”, subrayó.

“Mi papá fue envidiado, traicionado y tratado muy injustamente. Fue un adelantado: entiendo que no soy imparcial, porque lo amaba y sé que era una gran persona. Pero te voy decir una cosa: mi viejo se murió laburando estos últimos días de su vida, yendo en colectivo a la radio que le prestaba Luis (Barrionuevo) en San Martín. No se murió con ninguna fortuna indebida ni mucho menos. Y toda la familia Rousselot somos laburantes, como lo fue mi viejo”, agregó.
Para finalizar, insistió en que su padre fue “injustamente preso” por cuestiones políticas de ese momento, como la pelea entre el presidente Menem y el gobernador bonaerense Eduardo Duhade en el tiempo en que Morón se dividió en tres distritos: Ituzaingó y Hurlingham obtuvieron la autonomía. “Hubo muchas cuestiones que fueron para perjudicar a mi viejo, pero que también perjudicaron a los vecinos, que terminaron muchos creyendo las mentiras que se decían”, cerró Rousselot.











