El secretario de Seguridad de Morón, Damián Cardoso, defendió su gestión durante la interpelación ante el Concejo Deliberante y aseveró que “no estamos ante un crecimiento del delito” a nivel local.
Lo hizo durante una larga exposición de más de siete horas ante concejales de todos los bloques políticos y luego de las protestas vecinales de la semana pasada tras la balacera en la que resultó herido un comisario retirado a metros del colegio Emaús, de El Palomar, a donde la víctima llevaba a su hija.
“Los datos duros muestran que Morón no está empeorando en cuanto a la seguridad. No estamos ante un crecimiento del delito”, fundamentó el funcionario, que en todo momento marcó una diferencia que calificó como “sustancial” entre la política que se llevaba adelante en el distrito hasta su asunción en el cargo.
No fue menor ese quiebre: hasta que Cardoso fue convocado por el intendente, Lucas Ghi, la Secretaría de Seguridad fue conducida por dos hombres del espacio liderado por Martín Sabbatella (Gustavo Yapura y Andrés Rodríguez). Hoy por hoy, ambos espacios son antagónicos y están enfrentados. En todo momento el oficialismo buscó marcar una mirada divergente con sus exaliados.
“Mi posición siempre fue a favor de las víctimas”
Otro capítulo que se coló en el intercambio fue el área que acompaña a las familias de personas que delinquen. “Respecto de la romantización del delito, mi posición siempre fue muy clara: yo estoy para defender a las víctimas y a disposición de las familias que sufren el delito”, enfatizó Cardoso.
La pelea política fue abierta y con Nuevo Encuentro más que con La Libertad Avanza. El funcionario marcó una pauta: afirmó que desde enero de 2025 lleva adelante una gestión “técnica y profesional, no militante”. Incluso una concejal opositora planteó la duda sobre si aquellas recomendaciones que enseñaban cómo drogarse que fue repartido en encuentros de juventud seguían siendo políticas públicas en el distrito.
En morón hay 491 efectivos de la policía bonaerense y 63 móviles
“No conozco de lo que habla. Si algún bloque interpelante quiere responder que lo haga”, chicaneó Cardoso en otro dardo al bloque Fuerza Patria. “Nosotros combatimos al narcomenudeo”, agregó el funcionario.
La mayoría de los concejales opositores que tomó la palabra lamentó que el intendente, Lucas Ghi, no haya asistido en persona a dar las explicaciones que le querían solicitar. El jefe comunal fue el gran apuntado en la interpelación: lo que buscaba una parte del Concejo Deliberante eran respuestas políticas, no técnicas. Incluso una edil, Susana Picón (UCR) confesó que la semana pasada sufrió un escruche (ingreso de ladrones a una vivienda sin la presencia de sus ocupantes) en su casa de El Palomar.
Estadísticas sobre el delito en Morón
En su exposición, antes de las preguntas de los concejales, Cardoso hizo un detallado recuento de cifras del delito en el distrito. Y la comparación fue, otra vez, con 2024, año en que hubo 2020 autos robados a mano armada, número que se redujo a 1425 en 2025 (un 30% menos). En cuanto a motos, los robos se redujeron un 38,5%. La estadística fue avalada por concejales de la oposición.
Otro elemento que puso en consideración fueron los homicidios en ocasión de robo. Mientras en 2024 hubo 6 hechos, en 2025 bajó el número a 2. Y en lo que va del año no hubo muertos por robos. Los dos homicidios violentos registrados en el distrito fueron los de Graciela Martínez en Castelar (asesinada por su hijo) y el del rapero Mike Dee en medio de una discusión que todavía está intentando ser esclarecida por la justicia.
Asimismo, indicó que de 300 cámaras operativas que había en 2024 en Morón hoy hay 653 que funcionan de las 857 instaladas en distintos puntos del distrito. “Es un 120% más que en 2024”, recalcó, al tiempo que también ponderó que de 10 Paradas Seguras en dos años se pasó a 50 y que las alarmas vecinales totalizan hoy 4167 contra las 2586 al inicio de su gestión. Y remarcó que hay 184 puntos de patrullaje a escuelas a las que se custodia diariamente.
Cardoso también reconoció que la zona de mayor cantidad de dificultades a nivel local sigue siendo la conformada por el barrio Carlos Gardel de El Palomar, Villa Sarmiento y Haedo norte, en donde se concentra el 37% del robo automotor en todo Morón. Por último, insistió con una nueva Ley Provincial de Seguridad que contemple los alcances de la Policía Municipal y el rol de los Centros de Monitoreo.
Los cruces con la oposición
La concejal de La Libertad Avanza Analía Zappulla, quien también es funcionaria del Ministerio de Seguridad Nacional, consideró como “un acto de cobardía” la ausencia del intendente. Y dejó un mensaje político al inicio de su alocución: “a mí no me importa la pelea que Ghi tiene hoy en día, pero sí dejar en claro que Gobierna desde 2019”, le espetó. También le recordó a Cardoso el homicidio aún no esclarecido de un hombre en las adyacencias de la Reserva Urbana de Castelar.
También le preguntó sobre la Policía Municipal y los dichos del mandatario sobre la posibilidad de que estén armados con pistolas de balas de plomo. “El Municipio de Morón, como ningún otro, entrega armamento letal. La confusión es que, al contratar personal retirado, esas personas tienen estado policial y pueden usarlo, tienen derecho a contar con su arma. Nosotros no alentamos el uso, pero pueden hacerlo”, respondió Cardoso.
Sobre las personas ingresantes a la fuerza, el funcionario contó en detalle cómo fue el proceso de selección de esos futuros agentes y puntualizó que son 41 que se alejaron del Ejército; 18 de la Policía bonaerense; 11 de la Fuerza Aérea; 8 de las Fuerzas Armadas; y 2 del Servicio Penitenciario Federal. También la concejal le pidió los protocolos de intervención que tendrá la futura estructura. “Fueron desarrollados por integrantes del Poder Judicial”, explicó Cardoso.
El sabbatelismo recogió el guante, pero sin profundizar en varias de las alusiones que recibió como espacio político que supo integrar el oficialismo local. Fue la jefa de bloque, Florencia de Luca, quien respondió varias de las afirmaciones de Cardoso y aseveró: “Lucas Ghi fue intendente de todas las gestiones de la Secretaría de Seguridad en Morón”.

También le preguntó sobre el vínculo con Gendarmería Nacional después de la polémica por el retiro de los puestos fijos en inmediaciones del barrio Carlos Gardel. La respuesta del secretario fue que se articulan acciones pero que “no existe una mesa de trabajo institucional”.
Justamente ese edil fue el único que incomodó al funcionario con preguntas que no tuvieron respuestas en el momento. Por ejemplo, cuánto dinero destinó el Municipio para combustible en agosto y lo que va de septiembre y lo que se abonó por horas extras para personal policial. Spina dejó en claro en su exposición que al que estaban interpelando era al intendente Ghi, más allá del funcionario que se presentó.
La voz del oficialismo que intervino en el intercambio de opiniones fue la de Vanina Moro, del bloque PJ-MDF. “Cruzaron todos los límites al convocar a una marcha a la puerta de la casa en la que vivió toda su vida el intendente, y no hablo de los vecinos, que tienen todo el derecho a manifestarse, sino a dirigentes con responsabilidades políticas”, se sinceró.
Y también cruzó a Zappulla por sus dichos sobre la interpelación. “Cuando fueron Gobierno, ¿le dijeron a su intendente que asista a las interpelaciones?”, se preguntó en relación a lo que fue la administración de Ramiro Tagliaferro entre 2015 y 2019. Más tarde también se expresaron Alfonso Martínez y Agustín Ramponelli, de la bancada luquista.












