La jueza Ana María Cristina Juan juró en el cargo ante la Cámara de San Martín y es la nueva titular del Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional de Hurlingham, dependencia que tiene como competencia territorial ese distrito, Ituzaingó y Merlo.
El dato saliente es que esa estructura todavía no está en funcionamiento, pese a haber sido creada por ley en 2015. Por lo tanto, para que la flamante funcionaria pueda comenzar a ejercer la magistratura juró como subrogante a cargo del Juzgado Federal N° 1 de Moreno, cuya titularidad está vacante.

De esa estructura creada hace 11 años lo único que funciona es la Fiscalía Federal, a cargo de Santiago Marquevich. La Defensoría Pública Oficial está en trámite, al igual que el resto del personal. El juzgado tampoco tiene asiento físico designado por el momento, aunque distintas fuentes consultadas indicaron que es “inminente” la resolución y puesta en marcha.
Quién es la jueza Ana María Cristina Juan
Cuando defendió su pliego ante el Senado, la flamante magistrada contó sobre su experiencia y trayectoria en la Cámara Criminal y Correccional Federal, en donde cumplió funciones durante varios años. Es egresada de la Universidad de Buenos Aires (1991) y se perfeccionó siempre en Derecho Penal, con posgrado, maestría y doctorado.
Laboralmente, ejerció la profesión como abogada en el Departamento Judicial de Morón, en el de Mercedes, en la Capital Federal y hace 28 años ingresó a la administración de justicia desde el cargo más bajo. También trabajó en su trayectoria en el Ministerio Público Fiscal.
Narcotráfico, trata de personas, secuestros extorsivos y delitos ambientales son las causas que pasarán por su juzgado una vez que se ponga en funciones. Estará de turno los 365 días del año porque será el único en su jurisdicción y contará con un plantel de 15 personas entre funcionarios, secretarios y ordenanzas distribuidos en 3 Secretarías Penales.
“Quisiera poder desarrollar mi capacidad y fuerza de trabajo como magistrada para hacer un juzgado eficiente, en el que se valoren las diferencias, se respeten los derechos, con eficiencia en la calidad de las resoluciones, en la claridad de lo que decimos y en el derecho de las víctimas”, señaló la jueza a modo de impronta personal.














