Las peluquerías caninas atraviesan uno de los momentos de mayor crecimiento de los últimos años. Lo que antes era un servicio destinado únicamente al baño y al corte de pelo hoy se transformó en una actividad que combina salud, estética, bienestar animal y una creciente profesionalización.
En el oeste del conurbano bonaerense, el fenómeno se refleja en la apertura de nuevos centros especializados y en el aumento de personas que eligen capacitarse para ingresar a un rubro con una demanda sostenida.
Cada vez son más las familias que incorporan el ‘grooming’, una rutina de cuidado integral para sus mascotas. El servicio ya no responde solo a una cuestión estética, también ayuda a mantener la higiene, prevenir enfermedades de la piel, cuidar el pelaje y mejorar la calidad de vida de perros y gatos.
Actualmente, las peluquerías ofrecen baños especializados, cortes de raza, corte de uñas, limpieza de oídos, deslanado, tratamientos de hidratación y cosmética premium.
A esto se suman estilos internacionales como el Teddy Bear y el Asian Fusion, además de un concepto que gana terreno en todo el país: el manejo de bajo estrés, una técnica que prioriza el bienestar físico y emocional de cada mascota durante la atención.
El costo de los servicios varía según el tamaño del animal, el tipo de pelo y si incluye baño o corte completo; pero un lavado base que involucra además el corte de uñas, limpieza de oídos e higiene sanitaria oscila entre los $30.000 y los $65.000 de acuerdo a las características de la mascota.
Más spas, más profesionalismo
El crecimiento del sector también queda reflejado en la cantidad de establecimientos especializados que funcionan en distintos distritos. En Castelar se destacan La Barberie de los Perritos; La Perruquería; La Botica de las Mascotas y Belleza Animal. En Morón se cuentan Fuerza Can y Avhera Peluquería Canina & Pet Shop. En Ituzaingó son referentes Glow Pets Estética Canina y Pet Shop Scooby, mientras que en Hurlingham se encuentran Peluquería Canina Debussy y Mi Perro Dinamita Peluquería Canina. Todas forman parte de una actividad que continúa expandiéndose al ritmo de una mayor conciencia sobre la importancia del cuidado integral de perros y gatos.

Ese crecimiento también impulsó una mayor oferta de formación profesional. Cada vez más personas eligen estudiar peluquería canina, atraídas por la rápida salida laboral y por un mercado que no deja decrecer.
En esta región funcionan distintos centros de capacitación donde los alumnos aprenden técnicas de baño, secado, cepillado, cortes comerciales y de raza, manejo de máquinas y tijeras, higiene, cosmetología animal y comportamiento canino, combinando clases teóricas con prácticas sobre animales.
Entre las propuestas más destacadas se encuentra la Diplomatura en Peluquería Canina y Felina, desarrollada por el Sindicato de Trabajadores Caninos (STC) junto con la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET), orientada a profesionalizar la actividad y formar especialistas en bienestar animal, manejo consciente y nuevas técnicas de grooming.
Además, varios espacios de formación incorporan contenidos sobre lenguaje corporal, técnicas de bajo estrés, aromaterapia y terapias complementarias, una tendencia que refleja el cambio de paradigma del sector y que pone al bienestar de la mascota en el centro de cada servicio.
Lejos de tratarse de una moda pasajera, la peluquería canina vive un verdadero boom. Con una demanda en constante crecimiento, una oferta de servicios cada vez más completa y una formación que se profesionaliza año tras año con muchas oportunidades para quienes buscan convertir su pasión por los animales en una profesión.













