Durante las dos jornadas, los visitantes podrán recorrer una amplia selección de ropa, calzado y objetos en excelente estado, con precios pensados para que todos puedan acceder. Sin embargo, el verdadero valor de la feria está en su objetivo solidario: todo lo recaudado se destina a sostener la tarea de La Posta de la Virgen. Se trata de la cocina de la comunidad, dónde un grupo de voluntarios, prepara diariamente almuerzos y cenas para acompañar a personas en situación de calle, familias vulnerables y vecinos que atraviesan momentos difíciles, ofreciendo no solo un plato de comida, sino también un espacio de encuentro, contención y esperanza.
La feria se desarrolla en un ambiente cálido y familiar, donde la solidaridad es la gran protagonista. Cada prenda adquirida y cada objeto vendido representan una ayuda concreta para que este trabajo solidario pueda continuar durante todo el año.

La invitación está abierta a los vecinos de toda la zona oeste, que podrán encontrar buenas oportunidades, colaborar con una causa que hace la diferencia y demostrar que, cuando una comunidad se une, los pequeños gestos pueden generar un enorme impacto.










