Aquel equipo dirigido por Carlos Salvador Bilardo encontró en Diego Armando Maradona a su gran conductor dentro de la cancha. Con talento, personalidad y un nivel futbolístico extraordinario, el capitán argentino firmó una actuación que quedó para siempre en la memoria de millones de hinchas y que lo convirtió en una leyenda del fútbol mundial.
La final fue tan emocionante como inolvidable. Argentina se puso en ventaja con los goles de José Luis Brown y Jorge Valdano, pero los alemanes reaccionaron y empataron el encuentro. Cuando el partido parecía encaminarse al alargue, apareció una vez más la genialidad de Maradona. Con un pase perfecto dejó solo a Jorge Burruchaga, que definió con categoría para marcar el 3 a 2 y sellar una de las mayores alegrías de la historia deportiva del país.
El Mundial de México ’86 quedó marcado por la magia del «10». Maradona convirtió cinco goles y dio cinco asistencias, pero su actuación más recordada llegó en los cuartos de final frente a Inglaterra. En un encuentro cargado de simbolismo por la reciente Guerra de Malvinas, anotó dos goles que pasaron a la historia: la recordada ‘Mano de Dios’ y el inolvidable ‘Gol del Siglo’, considerado por muchos como el mejor gol de todos los tiempos.

El camino hacia la consagración también incluyó victorias frente a Corea del Sur y Bulgaria, un empate con Italia en la fase de grupos, el triunfo ante Uruguay en octavos de final y la victoria sobre Bélgica en semifinales.
Cuatro décadas después, aquella conquista sigue emocionando a los argentinos. México ’86 no fue solo un campeonato del mundo: fue el torneo que inmortalizó a Diego Maradona y dejó una huella imborrable en la historia del fútbol y en el corazón de todo un país.










