Se mantuvo un año prófugo de la justicia y cayó cuando regresó a su barrio, quizá pensando que se habían olvidado de él. Pero una consigna policial detectó sus movimientos, esperó el momento indicado y lo detuvo en inmediaciones de la casa en la que seguía viviendo como si nada hubiera pasado.
Cargaba en su haber un hecho gravísimo: está sindicado de ser el autor, junto a un cómplice detenido desde poco después del hecho, del intento de homicidio de un efectivo retirado de la Policía Federal en Castelar sur. A Ramón Aureliano Arias (69) dos motochorros lo interceptaron cuando bajaba de su auto sobre la calle Pedro Ferré al 4300, de la mencionada localidad de Morón. El sangriento episodio ocurrió el 27 de junio de 2025.
Cayó el segundo acusado de haber baleado a un policía retirado en intento de robo en Castelarhttps://t.co/zfNnuSsVig pic.twitter.com/5VgnvtNAzX
— Primer Plano (@primerplanotv) June 22, 2026
En su resistencia recibió dos disparos: uno en el tórax, que le perforó el pulmón, y el otro en el brazo izquierdo. La desesperante imagen fue registrada por cámaras de seguridad: la balacera ocurrió delante de la hija y la nieta menor de edad del efectivo herido. La violencia ejecutada por los atacantes fue tal que, además de los dos disparos que sufrió el jubilado, los peritos encontraron balazos en el guardabarros del lado izquierdo y hallaron dos vainas servidas.
Arias permaneció internado en grave estado en el Hospital Churruca y sobrevivió, pero los daños en su organismo aún los mantiene. Ni hablar de las secuelas en la mente de la niña que vio todo y de su propia hija: son las consecuencias imposibles de dimensionar frente al delito.
Los dos detenidos en la causa
El primer detenido en el caso que investiga el fiscal Fernando Siquier Rodríguez, de la UFI N° 6 de Morón, fue Ayrton Eduardo Cabrera (25). Fue el que manejaba la moto y escapó al escuchar los estruendos. El autor de los disparos, en tanto, se alejó corriendo, luego de ser abandonado por su cómplice.
“Por seguimiento de cámaras se estableció que detuvo la moto en Stevenson y Don Bosco, donde se refugió en uno de los domicilios de esa zona”, precisaron voceros de la investigación. Así, en medio de un allanamiento ordenado por la justicia, finalmente fue detenido en una vivienda de la calle Bazurco al 1900, donde le incautaron, además, 10 municiones de calibre .32, un pantalón jogging idéntico al que se observa en el video del ataque y un celular que luego corroboró sus movimientos. Y también la moto, una Honda Wave 110 roja.

El tema es que siempre quedó pendiente el segundo acusado, el que disparó y se fue al trote de la escena, al que personal de la DDI Morón, al mando del comisario mayor Dante Pérez Bianchi, nunca le perdió el rastro. “Lo venían siguiendo y sus redes sociales aportaron datos valiosos”, detalló un investigador. Efectivamente, el sábado pasado lograron dar con Jonathan Lionel Pino (31), en inmediaciones de su casa de Rafael Castillo.
Luego de haberse ido del barrio tras la detención de su cómplice se relajó y volvió, y fue interceptado por una vigilancia estática policial en la esquina de María Adelia y Soldado Sosa, de la mencionada localidad de La Matanza. No tuvo escapatoria: cuando los policías lo abordaron se entregó: tenía orden de captura emanada por el Juzgado de Garantías N° 4 del Departamento Judicial de Morón.
Ahora Cabrera y Pino esperan el juicio en su contra bajo cargos por los delitos de robo agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa, portación ilegal de arma de guerra y homicidio agravado criminis causa en grado de tentativa.










