Una silla de ruedas para Benjamín. Primer Plano Online se suma a un grito desesperado hecho por la mamá del niño, Micaela, quien apela a la solidaridad ciudadana para acceder al insumo ortopédico que le permita continuar con sus tratamientos médicos ante la negativa de la obra social Osecac de proveérsela.
El nene, vecino de Castelar sur, tiene 8 años y desde que nació prematuro (28 semanas) sufre parálisis cerebral. A lo largo de su corta vida debió cambiar varias veces de obra social porque el papá también modifica su trabajo. Además, desde 2025 está con traqueotomía.
Si alguien puede donar una silla postural para Benja, COMUNICARSE CON MICAELA AL 11-3694-7097
‘Benja’ pesa 28 kilos y mide un metro 30 centímetros. Claramente para su mamá contar con esa herramienta para trasladarlo es decisivo: sus brazos no pueden sino. La que tenía se le rompió la semana pasada saliendo de un turno médico. Igual, aclara, ya tenía 5 años de antigüedad, y los especialistas recomiendan -sobre todo en niños- cambiarla cada 4.
“Por eso pido si alguien me puede donar una silla postural, que es lo que él necesita por su patología”, se sinceró en diálogo con Primer Plano Online. Ocurre que su cobertura con base en Morón responde con la negativa no sólo a entregarle el insumo ortopédico sino también a brindarle el servicio de internación domiciliaria.
Sin silla de ruedas todo es mucho más difícil para Benja
Benjamín es asistido en el Hospital Posadas, donde un equipo médico conoce su caso desde que nació. Lo que Osecac le exige a la mamá para darle respuestas es que sea un médico de la obra social el que se haga cargo del caso para determinar los pasos a seguir.
“El tema es que pedí un turno con neurología y me dieron para el 23 de julio recién. La internación domiciliaria directamente la rechazaron, por eso acudimos a un abogado para reclamar un amparo”, narró Micaela, que vive para atender a su pequeño hijo.

Benja y mamá pasan los días en su casa. Desde la Escuela 505 de Ramos Mejía, a la que acudía, le recomendaron a la mujer que busque un centro especializado para que el nene pueda realizar terapias que lo ayuden en su condición. Ahora, sin la silla de ruedas, todo es mucho más difícil.
Micaela tiene otra hija, de 6 años, también una criatura que requiere la atención y el acompañamiento lógico de cualquier chico de la edad. Por eso la urgencia de contar con la silla de ruedas: “no tiene que ser nueva, puede ser usada y estaremos muy agradecidos a quien pueda ayudarnos. Por ejemplo, mañana lunes tenemos turno en el Posadas y puedo ir en un auto de aplicación, pero ya después para manejarme en semejante edificio es todo muy difícil”, completó.










