Habló desde la cárcel Cecilia Morales, la mujer condenada por matar a su marido: “lo mío fue legítima defensa”

La mujer reveló que su pareja la obligaba a mantener relaciones sexuales con otros hombres, y como el día anterior al hecho un encuentro se frustró él se puso furioso. “Si no lo hacía me mataba a golpes”, expresó en la charla con este medio. La justicia le aplicó 15 años de prisión y ella ya apeló el fallo: manifiesta disconformismo con el abogado que la defendió.

Exclusivo de Primer Plano Online: habló desde la cárcel Cecilia Morales (48), la mujer condenada a 15 años de prisión por el crimen de su marido, Jorge Alcides Junco, hecho ocurrido el 23 de marzo de 2025 en la vivienda que compartían en la localidad de Mariano Acosta, en Merlo.

“No esperaba esta sentencia. Lo mío fue legítima defensa. Es más: fue un accidente, porque él me estaba golpeando, yo logré sacarle la cuchilla y prácticamente se la clavó sola”, contó la mujer al recordar lo que había pasado aquella tarde, mientras ella preparaba la comida para los perros.

“Lo que pasó se lo puedo contar desde el principio”, continuó en su relato. Y reveló una situación de sometimiento previo que atravesaba: según narró, su marido la obligaba a tener relaciones sexuales con otros hombres. “El día anterior habíamos ido a un lugar, pero ese encuentro se frustró porque la gente no fue”, resaltó.

Una relación de novios y otra de casados

Consultada por ese capítulo del vínculo entre ambos, ella aclaró que era algo no consensuado que “si no lo hacía me mataba a golpes”. “Él estaba presente y participaba”, señaló, y aclaró que no lo había podido denunciar porque estaba amenazada. “Él tenía mucho miedo de volver a estar preso, porque ya había estado”, indicó.

Morales mantuvo con Junco una relación de tres años, de los cuales dos fueron en noviazgo y uno de casados. Después de contraer nupcias la violencia se incrementó en la pareja. Aquella tarde de domingo en que sucedió la muerte, ella se había levantado a cocinar para sus mascotas y su marido durmió la siesta. Cuando despertó se sucedió la discusión mortal.

Condenada por matar a su marido en Merlo
En el recurso presentado ante Casación la defensa de la mujer refirió su relato sobre relaciones no consentidas

“Se levantó malhumorado, me empezó a insultar y me sacó el teléfono. Yo salí corriendo para afuera, porque sabía lo que se me venía, y a mitad de camino me agarra de la espalda y me tira al suelo. Ahí me empezó a golpear en la cara. Me zafo, me encierro en el baño, entra y me estrangula dos veces. Cuando logro salir me voy para la cocina y él agarra la cuchilla y me empieza a picotear en las piernas. Logro sacarle la cuchilla, no recuerdo bien qué le dije, y le apunto con la cuchilla. Se me vino encima y se la clavó”, relató.

Una vez ensangrentado, Junco cayó al suelo y ella le colocó un almohadón que estaba en el sofá. “En ese momento no me di cuenta lo que pasó”, se sinceró en la charla. Morales fue a buscar unas toallas al baño, se las colocó encima y salió al patio a llamar a su hijo para pedirle que pida ayuda al 911 porque “creía que lo había matado”. De ahí en más lo que vino para ella fue la cárcel.

El recurso ante Casación: “fui mal enjuiciada y me dieron muchos años”

Morales declaró en todas las instancias. Ni bien fue detenida, en el juicio y ante el abogado Lino Andrés Gauto Cardozo, quien la defendió en el debate ante el Tribunal Oral Criminal N° 4 de Morón. En todos los casos sostuvo su relato, pero igual fue condenada. Ahí radica su convicción de que estuvo mal defendida y por eso recurrió la sentencia ante Casación.

Su reclamo es porque, si bien evitó la prisión perpetua, prevista para los casos de homicidio agravado por el vínculo, debido a que los jueces entendieron que hubo circunstancias extraordinarias de atenuación para el resultado muerte en medio de una “relación tóxica”, ella pretendía ser sobreseída.

“Tenía fechas para test psicológicos y pericias y nunca me hicieron nada. Tenía testigos y el abogado no los convocó. Incluso una vecina que escuchó todo no se presentó por miedo: no estuvo bien defendida”, se quejó. “Hay gente que sabía lo que pasaba. ¿Y si hubiese sido yo la muerta?”, se preguntó Morales.

Los jueces Rodolfo Castañares, Carlos Roberto Torti y Verónica Vanesa Gerez consideraron acreditado que la mujer apuñaló a su marido durante una discusión ocurrida dentro de la vivienda que compartían. La lesión en la zona cardíaca, provocada con una cuchilla, le causó una hemorragia interna a la víctima fatal que derivó en la muerte.

Cecilia pasa sus días en la cárcel de mujeres de San Martín. En su vida anterior se formó como masoterapeuta y operadora socioterapeuta en adicciones. Ahora, en encierro, estudia en el colegio de la prisión y realiza el curso de alfarería. “Tengo buenas compañeras”, subrayó.

Es visitada asiduamente por sus hijos, de 27 y 30 años. Junco también tenía una hija, con la que ella no tiene relación. Sobre Casación refiere: “me gustaría que me escuchen. Tengo expectativa que se pueda modificar esta condena, porque fui mal enjuiciada y me dieron muchos años”.

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