Las imágenes que comparte con sus lectores Primer Plano Online seguramente abrirán el debate sobre una pregunta que, en definitiva, es clave para cómo se mira el mundo: ¿es primero el huevo o la gallina?
Ocurrió el pasado viernes 12 de junio minutos antes del mediodía frente a una vivienda de la calle Aristóbulo del Valle al 400, en Castelar centro, lado sur. Es una muestra más de los estados alterados que se viven en las calles, justificados o no.
La dueña de una vivienda intentó salir de su garaje marcha atrás con su auto y no pudo hacerlo. ¿Motivo? Otro coche estaba estacionado sobre el cordón y le ocupaba gran parte de la salida, en donde está claro que no se puede porque es acceso vehicular.
El rodado fue mal estacionado por otra mujer, escribana ella, que bajó con su mascota y que tenía turno con su manicura en un local ubicado a 50 metros del episodio. La dueña de casa, al verse impedida de salir con su auto, montó rápidamente en cólera.
Carteles con insultos, huevos, rayones y una bolsa de basura
Visiblemente molesta, luego de maniobrar varias veces para poder salir, la mujer confirmó que no tenía espacio (un poste de luz de la vereda adyacente también lo impedía), la conductora puso primera, ingresó el coche al garaje y optó por hacer saber su impotencia.

Entonces accionó: le pegó un cartel con varios insultos, le tiró huevos en los vidrios laterales, le dejó una bolsa de basura en el techo y, para decorar su obra, rayó las dos puertas del lado del conductor. Lo suficiente como para que su ira no pase inadvertida.
Vecinos de la zona consultados por Primer Plano Online hablan bien de la mujer que reaccionó de esa manera y dejaron ver su “sorpresa” por la respuesta que tuvo, más allá de que hay quienes entienden que lo que hizo fue responsabilidad de la infractora.











