Y un día volvió. Al menos a sentarse a la mesa de Primer Plano, el programa que marca el pulso político de la región oeste. Y dejó una serie de definiciones propias de un dirigente que dio un paso al costado en la representación institucional pero no para correrse, sino para tomar impulso.
“Mi objetivo en política es ser intendente de Ituzaingó”, reconoció Gastón di Castelnuovo, exconcejal de ese distrito y actual vicepresidente de AUSA, la empresa que administra las autopistas urbanas. Ya fue dos veces candidato al principal sillón comunal, en 2019 y en 2023, y en ambas cayó derrotado por el peronismo.
“Lo voy a intentar todas las veces que sea necesario. Hay que armar una oposición responsable, seria, con propuestas, y que se plantee como una alternativa, que el vecino te reconozca como tal y no solamente como un opositor que tira piedras”, agregó el referente local del PRO en conversación con Adrián Noriega y Norman Díaz.
Di Castelnuovo también reconoció las tensiones que mantiene con la dirigencia de La Libertad Avanza en el distrito. Particularmente con Hugo Equiza, quien dejó la coordinación de la fuerza en el distrito, pero preside la bancada de concejales, una de las tres en la que está fragmentada la oposición en el Concejo Deliberante. “Hay relaciones que requieren más tiempo y un poco más de franeleo”, se sinceró.
La apuesta por Diego Santilli gobernador
“Estamos muy cerca”, aventuró el exedil al referirse al pasado reciente, particularmente a la elección de 2023, cuando el PRO y La Libertad Avanza presentaron propuestas políticas separadas y esa división opositora permitió el triunfo del peronismo a nivel provincial y local.

“Si no llegamos es porque fuimos separados. Nosotros, a nivel local, quedamos a 8 puntos y La Libertad Avanza sacó 19. Si hubiésemos estado juntos no hay que ser matemático para computar esa diferencia”, analizó. En ese comicio el vencedor fue Pablo Descalzo con 43,08%, seguido por di Castelnuovo con el 32,74% y en tercer lugar quedó el libertario Hugo Equiza con el 19,53%. Sumadas ambas fuerzas opositoras hubieran llegado al 52% de los votos.
De esos errores esperan aprender para el futuro, aunque claro está que hoy por hoy son apenas palabras: hay un océano por transitar. Pero tiene un as en la manga: el nombre de Diego Santilli, ministro del Interior de Javier Milei, quien logró revertir en octubre pasado una elección que venía muy cuesta arriba para el oficialismo nacional en territorio bonaerense.
“Es un gran dirigente, uno de los que más caminó la provincia y tiene en claro cómo vive la gente. Creo que sería un gran gobernador y ojalá que tenga la oportunidad de gobernar la provincia para empezar a cambiarla”, concluyó.










