Castelar: detuvieron en su casa a una anestesista acusada de robar ampollas de fentanilo

Se trata de Florencia Victoria Amaya (34), quien fue denunciada por la directora del Hospital Municipal de Vicente López por el faltante de la sustancia en la farmacia del establecimiento. La investigación determinó que la profesional presentó una orden médica falsa para la cirugía de una presunta paciente, que luego se pudo establecer que era su madre.

Una anestesista domiciliada en Castelar fue detenida por orden de la justicia acusada del robo de dos ampollas de fentanilo luego de fraguar una cirugía a través de una paciente que luego se pudo establecer era su madre.

El procedimiento, que incluyó el allanamiento en su vivienda, fue realizado por personal de la Policía Federal en el domicilio de la calle Galicia al 1800 de la mencionada localidad de Morón. La manda judicial fue dispuesta por el juez Ricardo Costa, a cargo del Juzgado de Garantías N° 1 de San Isidro.

La investigación está bajo la órbita de la fiscal Marcela Semeria, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción Especializada en Investigaciones de Drogas Ilícitas del Distrito de Vicente López. El robo de las drogas fue en el Hospital Municipal Bernardo Houssay de ese distrito.

Anestesista detenida en Castelar

La imputada es Florencia Victoria Amaya (34), quien fue denunciada por la directora del centro de salud luego de descubrir, por filmaciones internas, que la profesional se presentó en la farmacia del establecimiento para retirar las ampollas con una orden médica apócrifa.

Según consta en el expediente en trámite, la causa se inició el pasado 11 de marzo tras la presentación realizada por la responsable del hospital en el que la anestesista estaba contratada. Sin embargo, el hecho en cuestión había ocurrido casi un mes antes, el 12 de febrero.

“Se apersonó en farmacia la Dra. Amaya, quien le hace entrega al farmacéutico de una receta (un papel con el pedido y la firma de una médica) y como solicitó estupefaciente, el encargado de farmacia, Eduardo Fandiño, le hizo firmar el ‘triple libro’, que es una triple receta de ‘libro de estupefaciente’. Es un comprobante del movimiento interno de la sustancia. Así es que entregó la receta (cuyo original entregó a la justicia) y firmó para retirar la sustancia”, fue la denuncia radicada.

La acusación sobre la anestesista

Lo que luego se constató a través de los mecanismos de control del nosocomio es que la profesional se retiró del área de farmacia con las ampollas de fentanilo y que luego, al comprobar la orden para la cirugía, el farmacéutico no pudo encontrar coincidencia la información de la supuesta paciente. Ahí es cuando dio las alertas del caso y en el quirófano revelaron que Amaya “no pertenecía al staff de anestesia actualmente”. Ese servicio está tercerizado en el hospital.

La directora aclaró que el farmacéutico “no puede negarse a entregar un remedio si se hace presente la médica personalmente con la orden con sello”, por eso se detectó luego el faltante. Tampoco llamó la atención la cantidad requerida: dos ampollas son lo que usualmente se utiliza en una cirugía para dormir al paciente y luego intubarlo.

La presunta paciente, identificada con el nombre de ‘Diana Isabel Santa Cruz’ es en realidad la madre de Amaya. Todo esto se pudo constatar con las cámaras de seguridad del hospital, en donde se observó el ingreso de la anestesista ese día (12 de febrero) al edificio para dirigirse directo a la farmacia y retirarse pasados unos minutos con una bolsa que contenía la sustancia estupefaciente.Lo que no se pudo acreditar fue el motivo de esa sustracción.

Amaya enfrenta cargos por los delitos de administración fraudulenta agravada, tenencia de estupefacientes y falsificación de instrumento público.

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