El defensor del Pueblo Adjunto bonaerense, Walter Martello, presentó datos alarmantes sobre el uso de vapeadores en estudiantes de Escuelas Secundarias: creció del 0% al 29% en una década y ya duplica al consumo de cigarrillos tradicionales. “La nicotina ya no huele a humo, sino a tecnología”, afirmó el funcionario.
Durante una jornada que encabezó en el Edificio Karakachoff de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), el responsable del Observatorio de Consumos Problemáticos del organismo describió cómo la industria utiliza la ‘Nicotina 4.0’ para “crear una nueva generación de jóvenes adictos”.

En su exposición, Martello explicó cómo el desarrollo de la “captura tecnológica” ahora se ejecuta mediante el uso de sales de nicotina. Esta innovación permite una absorción instantánea en el cerebro (de 7 a 10 segundos) y elimina la irritación característica del tabaco convencional, lo que facilita el inicio del consumo a edades cada vez más tempranas.
“La industria despliega una estrategia de colonización: utilizan sabores como frutilla o menta para que el primer contacto pase inadvertido para los adultos. Cuanto más rápido llega la nicotina al cerebro, más profunda es la adicción”, enfatizó Martello.
Contundentes datos sobre el avance del vapeo
Durante el encuentro, especialistas compartieron cifras del informe SEDRONAR 2025, que revelan un cambio de paradigma en el consumo juvenil en Argentina. Entre los principales aspectos están:
–Desplazamiento del tabaco: el uso de vapers (29%) ya duplica al de los cigarrillos tradicionales (13,8%) entre estudiantes secundarios;
–Negocio en alza: el 41,5% de los ingresos de las grandes tabacaleras ya proviene de productos sin humo;
–Lobby impositivo: Martello denunció que Argentina funciona como un “laboratorio de desregulación”, donde se busca fijar impuestos para el vapeo de apenas el 20%, frente al 73% que tributa el cigarrillo común.

La jornada contó con la participación de Lucía Pellegrini, responsable del Programa Mejor Aire de la UNLP, quien aportó la visión médica sobre los daños pulmonares y neurológicos de estos dispositivos. La apertura y coordinación estuvo a cargo de Ana Rusconi, directora de Prevención de Adicciones de la entidad académica.
“La reducción de daños es una falacia comercial. El vapeo no es una alternativa saludable: es la puerta de entrada a la adicción”, concluyó Martello ante un auditorio compuesto por estudiantes, docentes y profesionales de la salud.












