“No era necesario”. Martín Marinucci, líder del Frente Renovador en Morón y ministro de Transporte bonaerense, se diferenció de la estrategia rupturista del intendente, Lucas Ghi, que dividió los bloques en el Concejo Deliberante y partió a la coalición gobernante Fuerza Patria en tres partes.
El dirigente refirió que la pelea ya “muy desatada” entre el jefe comunal y el titular de Nuevo Encuentro, Martín Sabbatella, “va a generar un perjuicio al campo nacional y popular”. En otras palabras, lo que marcó es que la fragmentación del oficialismo local favorece a cualquier opción opositora con aspiraciones.
Fue durante una entrevista con Adrián Noriega y Norman Díaz en el programa periodístico Primer Plano por la pantalla del canal Somos, de Flow. El funcionario también fue crítico de algunos aspectos de la gestión municipal, sobre la que refirió: “puede haber mucha vocación, pero si no hay ejecución…”, y lamentó que sea “muy complejo” el escenario de cara a 2027.
“Hay una situación que lamentablemente la veo bastante irreversible en términos de vínculos personales”, se sinceró al hablar de la distancia entre Ghi y Sabbatella. Con otra incertidumbre en el horizonte: si no se reforma la ley que impone dos mandatos como límite para la permanencia en un cargo, el intendente no tiene reelección posible y su exjefe político ya está lanzado para intentar reemplazarlo. Y Marinucci también.
Martín Marinucci: “gobernar Morón es mi vocación, no mi obsesión”
“Hay que ser más permeable para poder mejorar muchas acciones del Gobierno, las cuales yo creo que nosotros como espacio, el Frente Renovador, tiene mucho para aportar”, reflexionó Marinucci sobre la administración del Municipio, de la que su fuerza es parte activa, no sólo con la presidencia del Concejo Deliberante sino también en el Ejecutivo.
Y reiteró que, de haber reelección, “no tendría ningún problema” en acompañar a Lucas Ghi. “No tengo una obsesión por ser intendente: es un deseo, una vocación. Mi mayor frustración fue no haber llegado a la Primera del Deportivo Morón. Eso sí que era un sueño de chico, que por lesiones y falta de habilidad no pude concretar”, describió.
Claro que tiene su armado político y que la estructura que lo acompaña milita a diario en el distrito. Aún no hay candidaturas en danza, pero no lo niega. “No me desvive: sí tengo mucha vocación, soy un fanático del laburo, de la cosa pública y de resolver problemas, de generar equipos, de gestionar”, recalcó en la charla.
Y cerró: “las candidaturas se discutirán el año que viene, y mi vocación va a estar siendo o no candidato. Tengo mucho para aportar en Morón en todo este proceso que falta hasta el año que viene. Mientras, estoy para ayudar al Ejecutivo municipal a mejorar mucho su gestión”.










