Eran dos perejiles nomás. La justicia reunió las evidencias, corroboró los testimonios y liberó a los hermanos Dylan (22) y Brian (31) Portillo, quienes pasaron 10 días detenidos acusados del crimen del remisero Eduardo José Gómez (53), ocurrido el pasado domingo 15 de marzo en San Justo.
Como había informado Primer Plano Online, ambos acusados eran inocentes y tenían forma de demostrarlo: el mayor de ellos dormía en su casa con la esposa y sus tres hijos menores de edad, mientras que el más chico participaba de una fiesta en Pontevedra con su novia.

No era una coartada: era la verdad y tuvieron forma de demostrarlo en las indagatorias a las que fueron sometidos. Además, entregaron sus teléfonos y el fiscal Adrián Arribas pudo confirmar que sus dichos eran verídicos. Pero hubo un elemento fundamental que volcó definitivamente la investigación: el principal testimonio que los involucraba con el hecho no fue sostenido.
“El testigo que declaró saber quiénes eran los asesinos y dio nombres, apellidos y direcciones no sostuvo sus dichos cuando fue convocado a declarar nuevamente. Ahora quedó con una causa en su contra por falso testimonio. Y los hermanos Portillo fueron liberados de inmediato”, precisó a Primer Plano Online un vocero con acceso al expediente.
La búsqueda de los asesinos continúa
Mientras esta situación se resolvía, la Policía siguió recopilando evidencias en la calle para intentar dar con los autores materiales del crimen. Y hay nuevas pistas que podrían desembocar en procedimientos en las próximas horas. Lógico: nadie quiere equivocarse otra vez y aguardan dar pasos sobre seguro.
Otro crimen inexplicable en San Justo: dos hermanos detenidos por matar a remisero para robarle el celularhttps://t.co/Lc6mABrRgk pic.twitter.com/mT66YFSrMr
— Primer Plano (@primerplanotv) March 16, 2026
“Son dos personas de bien, sin antecedentes y que ya le explicaron a la justicia qué estaban haciendo a la hora del crimen. Pedimos por favor justicia, y que vayan a buscar a los verdaderos asesinos de ese hombre”, había reflexionado Alejandra, la tía de los Portillo, en conversación con este medio cuando Primer Plano Online hizo público el caso.
A Gómez lo interceptaron dos motochorros cuando se dirigía a su trabajo como chofer en una remisería. Le apuntaron con un arma sobre la calle Moldes, casi esquina Guatemala, de San Justo, y le robaron el celular, cosa que la víctima intentó resistir: en esas circunstancias le dispararon un balazo que perforó su arteria femoral. Murió poco después en el Hospital Paroissien.









