Arranca un juicio de trascendencia para la opinión pública por tratarse de un caso de violencia inversa a la que suele observarse habitualmente. Quien estará sentada en el banquillo es Natacha Araceli Palavecino (34), acusada del crimen de su novio Mariano Grinspun (23) en medio de una discusión por celos en la vía pública en González Catán.
El debate se dará en el Tribunal Oral Criminal (TOC) 4 de La Matanza, a cargo de los jueces Nicolás Grappasonno, Gerardo Clemente Gayol y Franco Marcelo Fiumara. El fiscal del juicio será Sergio Antin. La mujer llega detenida bajo cargos por homicidio calificado por ser cometido en perjuicio de la persona con la que mantenía una relación de pareja.
La cuchillera de Catán: mató a puñaladas a su novio en medio de una discusión por celos en la callehttps://t.co/YCTGkRo9yq pic.twitter.com/yaHuVvfoNH
— Primer Plano (@primerplanotv) October 22, 2024
Como informó en su momento Primer Plano Online, el hecho ocurrió en 21 de octubre de 2024 de madrugada y en la vía pública, sobre la calle Balboa al 3100, entre La Bastilla y Olivieri, de la mencionada localidad matancera. Tal como se observa en la filmación que ilustra este artículo, en medio de un intercambio verbal entre la pareja la mujer le clavó un cuchillo a la altura de la tetilla izquierda a su novio que resultó mortal.
El muchacho caminó unos pasos, siguió discutiendo con ella, subió a la vereda y cayó desvanecido al piso. La agresora se acercó hacia él cuando lo vio tirado y pidió ayuda, aunque ya era tarde. Cuando un móvil policial del Comando de Patrullas de La Matanza arribó el joven ya estaba sin vida.
La temible frase: “¿qué saludás a esta puta?”
Lo que la justicia logró reconstruir después del hecho es que la agresora también había herido con el mismo cuchillo a una mujer con la que se había cruzado momentos antes. Esa víctima llegó al lugar en el que estaban la Policía y la ambulancia asistiendo a Grinspun.
“Esta también me apuñaló a mí”, expresó ante los investigadores Ludmila Corvalán (24), quien presentaba manchas de sangre debajo de la axila, el antebrazo y su mano izquierda. Ella fue la mujer que declaró en la causa y reveló que Palavecino la atacó luego de recriminarle: “¿qué saludás a mi marido?” y de reprocharle a él: “y vos qué saludás a esta puta?”
El tema es que el fallecido Grispum y Corvalán habían sido compañeros de escuela y por eso se conocían. Luego de cruzar un saludo en la calle, Palavecino le provocó las heridas a esa víctima y luego apuñaló a su marido. Esa es la pista que indica que todo fue un crimen por celos. Según consta en el expediente, cuando Palavecino fue trasladada en el móvil policial a la comisaría comenzó a autolesionarse golpeando sus rodillas contra la puerta trasera del vehículo.
Los antecedentes de la cuchillera
No fue el primer ataque de Palavecino a su pareja. Según consta en las actuaciones judiciales, un mes antes del crimen la mujer le provocó una herida de arma blanca en la espalda al muchacho, por la que debió ser atendido en el Hospital Simplemente Evita de Catán.
A raíz de ese episodio el joven radicó la denuncia, que quedó caratulada como lesiones agravadas, aunque una semana después volvieron a convivir, pese a que regía una restricción perimetral de acercamiento a menos de 300 metros de la víctima dictada el 28 de agosto de 2024, dos meses antes del crimen.
Palavecino había sido condenada el 18 de agosto de 2021 a la pena de un año de prisión de ejecución condicional por resultar autora del delito de lesiones leves contra otro novio que tuvo. En aquella ocasión también le clavó un cuchillo en la zona interescapular de su hombro, que no resultó mortal porque no lastimó ningún órgano vital.









