Impactante ataque de motochorros en Tres de Febrero: emboscaron a un cobrador que había terminado de realizar cobranzas y le robaron la moto en la que circulaba con su mujer y un morral con 12 millones de pesos.
No conformes con semejante botín, los delincuentes usaron una de las tarjetas que le sustrajeron a la víctima para realizar gastos por alrededor de un millón de pesos más: fueron a comer a local de comidas rápidas, tomaron postre en una heladería y hasta visitaron dos supermercados.
Tres de Febrero: emboscada de motochorros, tiros al aire y el violento robo de $12 millones a cobradorhttps://t.co/vm573VAqmY pic.twitter.com/AkLRfGzcaj
— Primer Plano (@primerplanotv) March 23, 2026
En conversación con Primer Plano Online, Jonathan, el muchacho asaltado, contó detalles del momento de terror que vivió mientras circulaba con su moto Honda NX 400 roja. “Habíamos terminado de hacer unas cobranzas y nos íbamos para casa. Tomamos por la calle Moyano y, justo al llegar a Urquiza y teníamos que doblar, nos abordaron los motochorros”, describió.
Según recuerda, los delincuentes transitaban la zona con una moto azul y el que viajaba como acompañante bajó apuntándolo y le pidió que entregue su rodado. “Bajate de la moto porque te rompo el pecho”, fue la frase que escuchó del atacante. Su pareja, mientras tanto, se arrojó al suelo y se lastimó las piernas.
Los gastos con tarjeta de crédito
“Esto no es joda: te rompo el pecho”, insistió el delincuente ante el cobrador, que se había quedado paralizado. En esas circunstancias, para amedrentarlo aún más, disparó dos veces al aire, con lo cual el pánico se apropió de Jonathan y de su novia, que estaba detrás suyo. Todo sucedió mientras circulaban por el lugar infinidad de autos y a plena luz del día.
Fue tal el temor que el muchacho hasta les dio una riñonera a los motochorros, que ni se habían percatado que lo tenía, y una cadena de oro que colgaba de su cuello. “Tengo que ser sincero: no me lo habían pedido y creo que ni lo habían visto porque yo lo llevo mirando hacia atrás para disimular. Pero pensé que iba a terminar muerto y entregué todo”, destacó.

Por esa circunstancia la víctima cree que se trató de un hecho al voleo y que no lo entregó nadie. Ahí adentro del morral tenía las llaves de su auto, el celular, tarjetas de crédito, su documento, la cédula verde de dos camionetas y demás pertenencias junto al dinero.
Como si esa situación fuera poco, a la noche le empezaron a llegar notificaciones de gastos que alguien estaba ejecutando a nombre suyo con una de las tarjetas que le sustrajeron. Fueron a un local de comidas rápidas, donde gastaron 132 mil pesos en la cena, luego a una heladería y por último a dos supermercados. El robo fue a las 17 y las compras, que redondearon un millón de pesos, fueron después de las 21.
La denuncia quedó radicada en la comisaría 7ª de Ciudad Jardín y hasta el momento no hay datos concretos sobre los delincuentes. La justicia ordenó una serie de medidas para incautar las cámaras de seguridad del lugar del robo y de los comercios visitados para intentar ubicar a los asaltantes.










