Un escándalo vecinal en Merlo terminó con 12 personas detenidas y la novedosa decisión de la justicia, que intenta ponerle un fin a la violencia desatada entre grupos antagónicos. La secuencia, que pudo ser una masacre, quedó filmada por cámaras de seguridad, que registraron todo lo ocurrido.
Según la compleja reconstrucción del caso que pudo realizar Primer Plano Online con fuentes de la investigación, todo se desencadenó frente a un domicilio de la calle Amado Nervo al 300, entre Bulnes y Ruta 200, del barrio Matera del mencionado distrito.
Escándalo vecinal en Merlo: tiros, piedras, palazos, 12 detenidos y una novedosa decisión de la justiciahttps://t.co/lOYHkFBU81 pic.twitter.com/RRH23kIigD
— Primer Plano (@primerplanotv) March 15, 2026
Allí, por motivos que se desconocen, aparecieron seis sujetos que comenzaron a destrozar con piedras, palos y otros objetos contundentes una camioneta VW Amarok estacionada en cercanías de la finca en cuestión, a donde habían ingresado el propietario del rodado. “Primero rompieron la luneta trasera y luego provocaron abolladuras en la carrocería”, detallaron los voceros.
Lo cierto es que, al escuchar el incidente, desde el interior de la casa salió el dueño del vehículo con los conocidos con los que compartía una cena. Sin embargo, lejos de ceder en sus ataques, los agresores les espetaron: “miren que vamos a buscar los fierros eh”. En esas circunstancias se retiraron del lugar, pero no había terminado nada.
Amenaza concretada: el regreso con armas
Pocos minutos después regresaron para seguir dañando la camioneta. Ahí sí: la dueña de la casa llamó al 911 para pedir la intervención de la Policía. Cuando el móvil llegó los agresores habían huido. Y dos horas más tarde volvieron a cumplir con su amenaza: uno de los atacantes portaba una pistola, que gatilló al menos dos veces contra los ocupantes de la casa, que habían salido por el garaje.

A partir de que la situación tomó otro cariz, la Policía regresó al lugar y se encontró con que resultó atacada por una treintena de personas que protagonizaban la reyerta. Al móvil le arrojaron piedrazos y cascotazos y los efectivos respondieron con balas disuasivas. Luego quedaron cara a cara con el sujeto que había disparado contra la vivienda, que también tiró dos balazos contra los uniformados, que lograron esquivar los proyectiles.
El agresor corrió por la calle Amado Nervo en sentido hacia Boyacá, pero fue detenido con la llegada de refuerzos policiales. El sujeto intentó esconderse en una vivienda sobre la calle Bulnes al 3400 y descartar el arma, calibre .38, pero fue reducido por los oficiales. A pocos metros suyos también había una escopeta calibre .16, que también fue secuestrada por los efectivos, y otros objetos como cuchillas y machetes, además de municiones.
A pocos metros de todo este tumulto, otro sujeto corrió para esconderse en otra casa, en este caso sobre la calle Cafulcurá al 200, donde ingresó sin permiso de sus propietarios. Tenía en su poder una pistola calibre .22 y la Policía lo detuvo en el patio de la finca y le quitó el revólver. El caos generalizado terminó con 12 personas detenidas en total.
La decisión que tomó la justicia
El fiscal Claudio Oviedo, de la UFI N° 5 de Morón, pidió la detención de los 12 detenidos, y el juez Ricardo Fraga, titular del Juzgado de Garantías N° 2 de ese Departamento Judicial, se las concedió en 4 casos. Quienes quedaron tras las rejas son Adrián Elías Rodríguez, Santiago Tomás Borda, Alan Gabriel More y Walter Daniel Maldonado.

La justicia les imputa los delitos de daño, resistencia a la autoridad, portación ilegal de arma de fuego de uso civil, tenencia ilegal de arma de fuego de guerra reiterada y disparo de arma de fuego. Y en todos los casos el magistrado pidió que sean alojados en dependencias policiales o unidades carcelarias fuera del distrito.
Al resto de los acusados, que recuperaron su libertad, el juez les impuso una medida: tienen que fijar domicilio fuera del barrio en el que ocurrieron los hechos al menos mientras dure el proceso bajo apercibimiento de incurrir en el delito de desobediencia en caso de no cumplir. Y ahí se harían efectivas sus detenciones.










