Fin de la polémica: el Municipio de Morón confirmó que es legal la construcción de un complejo con 4 canchas de paddle en un terreno de la avenida Sarmiento al 3300, en Castelar norte, debido a que sobre la mano en la que se erige la obra está autorizada por el Código de Ordenamiento Urbano (COU).
La legislación vigente a nivel local tiene una particularidad: de la vereda de enfrente no está permitida una edificación semejante, pero sí cruzando la calle y bajo el rótulo de “academia”. Así lo detallaron a Primer Plano Online diversas fuentes del Gobierno comunal, que además precisaron que el trámite respectivo se inició en 2018, con la entonces administración del exintendente Ramiro Tagliaferro, año en que fue aprobado el plano de demolición de la casona existente.
Como informó este medio, una fuerte protesta vecinal se manifestó en las adyacencias del predio para cuestionar los trabajos que comenzaron para tirar abajo la estructura y avanzar con el complejo deportivo, que también tendrá vestuarios y confitería con inversión privada. Esa demolición que se está llevando a cabo también cuenta con la habilitación respectiva, y los planos definitivos de la obra final ya cuentan con la firma de las diversas dependencias de la comuna.


Si bien vecinos de la zona lindera a la construcción cuestionan que un emprendimiento así se instale en ese lugar y argumentan que el exsecretario de Legal y Técnica del Municipio, Hernán Sabbatella, les había asegurado que mientras él esté en el cargo no iba a autorizarse, lo cierto es que hay dictámenes de esa misma área, firmados por él mismo, que dan cuenta de la legalidad del expediente tramitado.
“La obra no tiene irregularidades”
La nota de Sabbatella tiene fecha 10 de septiembre del año pasado, cuando todavía estaba al frente de la secretaría. Evidentemente, o desconocía la letra chica del trámite o les informó algo erróneo a los vecinos con los que habló. Como sea, esa dependencia ahora está bajo la órbita del secretario de Planificación Estratégica del Municipio, Guillermo Pascuero, que también corroboró que “la obra no tiene irregularidades” para ser ejecutada, según los dictámenes que recibió.

Ese funcionario, inicialmente habló con habitantes de la manzana que resisten la instalación del complejo, aunque luego interrumpió el diálogo, lo mismo aconteció con el intendente Lucas Ghi. Otro dato que pudo consignar este medio es que el expediente no necesita pasar por el Concejo Deliberante para ser tratado como vía de excepción: todo se canaliza a través del Ejecutivo.
Primer Plano Online conversó con Julio Carfi, titular de la inmobiliaria que había puesto el cartel de venta en la propiedad de Sarmiento al 3300, y aclaró que no tiene nada que ver con el desarrollo del complejo. “Yo no tengo nada que ver con ese proyecto. Lo único que hicimos como comercio fue poner el cartel, que luego fue retirado porque al final no se vendió”, afirmó.
Un proyecto similar a 200 metros
Hay dos cuestiones importantes más a saber sobre el trámite: la primera es que, para ser considerada como academia, el empresario que lleva adelante el emprendimiento contrató a dos figuras reconocidas del universo del paddle, que serán las caras visibles de la actividad. Es decir, serán quienes enseñen las técnicas del deporte.

La segunda: a 200 metros, casi en la intersección de Sarmiento con la avenida Santa Rosa, hay un pedido realizado por el exjugador de fútbol Leonel ‘Pipa’ Gancedo, quien tiene domicilio en Castelar, para poder erigir allí un complejo deportivo similar.
El proyecto abarca un terreno que actualmente funciona como playa de estacionamiento de diversos locales gastronómicos como ‘Café Martínez’ y ‘Burguer 54’. Sin embargo, como en esa vereda no lo habilita el COU, ahí sí debe pasar por audiencia pública en el Concejo Deliberante y luego ser aprobado o rechazado por los concejales.
Amparo colectivo
Marisa Tornese es una vecina que tiene su vivienda sobre la calle Crisólogo Larralde y en el corazón de la manzana es lindera al predio. La mujer envió fotos a este medio con daños que está sufriendo la casa a partir del avance de la obra, por lo que decidió recurrir a la justicia para solicitar un amparo colectivo.


La presentación fue realizada en el Juzgado Correccional N° 5 de Morón y lleva la firma de más de 30 frentistas. “Mi casa está en peligro de derrumbe inmediato según determinó un ingeniero civil. Se están vulnerando mis derechos con esta obra: nos están causando todo tipo de problemas de salud y es imposible movernos de nuestras casas. No hay cartel de empresa ni domicilio de la misma que se adjudique la demolición”, describió en conversación con Primer Plano Online.
Para la vecina, “demoler 650 metros cuadrados sin cumplir normas de seguridad e higiene con moto excavadora y hasta pasadas las 22 provoca un estrés permanente”. El planteo vecinal exige pronta respuesta a la justicia pese a la feria de enero: los abogados argumentan que, de permitirse la continuidad de los trabajos, “los perjuicios se materializarán de manera progresiva e irreversible”.











