Intensa búsqueda del asesino de Janet Karina Palomino (44), una mujer de nacionalidad peruana que fue apuñalada en la calle cuando regresaba de bailar rumbo a su casa en la localidad de Lomas del Mirador, en La Matanza.
El hecho ocurrió sobre la vereda de Huergo, casi esquina Sáenz Peña, y la víctima murió en el acto tras recibir dos puñaladas. La primera de las heridas no le alcanzó a tocar ningún órgano vital, a la altura del pecho izquierdo. La segunda fue mortal, en el cuello, y prácticamente la decapitó: le provocó un corte de 16 centímetros.
Volvía de bailar y fue degollada en la calle: buscan al asesino de Janet Palomino en Lomas del Miradorhttps://t.co/bCPQHuIkmf pic.twitter.com/e8WPmYP8Pb
— Primer Plano (@primerplanotv) December 29, 2025
“No sabemos qué fue lo que pasó y si ella conocía a su agresor. En principio está descartado que haya sido un robo porque no le faltó nada a la mujer, que incluso tenía dinero en su poder”, precisó un investigador. La víctima se desplazó apenas unos metros después de la brutal agresión y se desangró: murió antes de ser asistida.
¿Un sicario que directamente la fue a matar?
Según pudieron establecer hasta el momento, Janet había ido a bailar con una amiga que, en el trayecto de regreso, se quedó en su casa mientras la víctima continuó camino a su domicilio. La Policía se pasó el día entero ayer recopilando imágenes de cámaras de seguridad para intentar identificar al asesino y hoy lunes esperan sumar más elementos cuando abran las fábricas de la zona.

Allegados a la víctima dieron cuenta de un entorno de violencia que rodeaba a la mujer, con amenazas previas manifestadas por una expareja. De hecho, la familia le estaba insistiendo para que regrese a Perú con sus hijos. Las pistas recopiladas hasta el momento hablan de un crimen sin ningún tipo de miramientos: lo que no está claro es si fue alguien que la conocía o si fue un sicario contratado para la ocasión.
El fiscal Adrián Arribas, de la UFI Temática Homicidios de La Matanza, encomendó la autopsia al cadáver de Janet para cotejar las lesiones que provocaron su deceso. Una vecina de la cuadra, que llamó al 911 al escuchar los gritos, es testigo clave para la justicia. Es más: la actual pareja de la fallecida, un hombre de 56 años, se presentó en el lugar y reconoció el cuerpo.











