“Todavía estoy internada, no estoy bien todavía de salud. Preferiría que hablen con mis hermanos”. El testimonio, con apenas un hilo de voz, pertenece a Roxana G., una mujer de 45 años que se encuentra alojada en el hospital Mariano y Luciano de la Vega de Moreno luego de ser salvajemente golpeada por su concubino.
El hecho ocurrió el viernes pasado en la vivienda que compartían en calle Benito Juárez al 2700, casi esquina Argentinidad, de la localidad de La Reja, en ese distrito. Según lo que la víctima pudo narrar recién esta mañana a la justicia, durante los últimos seis meses ella sufrió distintos hechos de violencia de parte del imputado, identificado como Christian Ezequiel Videla, pero el cúlmine fue el que la dejó en grave estado, al borde de la muerte.

La escena se originó a raíz de una discusión por los “celos enfermizos” que él tenía con ella y la acusación de un presunto engaño. En ese contexto, Videla le arrojó un televisor plasma de 43 pulgadas sobre el rostro, que impactó a la altura de la ceja izquierda de la víctima, que cayó desmayada. Después, lejos de aminorar su ira, continuó golpeando a su concubina desvanecida: según el detalle clínico le provocó a su pareja un traumatismo de cráneo encefálico y un hematoma bipalpebral.
Como si fuera poco ese demencial ataque, los investigadores pudieron constatar que esa noche, mientras la mujer permanecía inconsciente, Videla la desvistió, le puso un camisón limpio y fugó llevándose de la finca que compartían el teléfono de la víctima y objetos de valor de la casa, como electrodomésticos, un equipo de audio y hasta una garrafa.
Orden de captura
Y a la mañana siguiente le mandó un mensaje al hijo de ella diciéndole que él y su mamá iban a salir porque tenían que hacer trámites, por lo que estarían varias horas ocupados. “Lo hizo para que el hijo no fuera a la casa y encontrara a la madre en ese estado”, detalló un vocero de la pesquisa. La mujer permaneció malherida en la vivienda hasta pasado el mediodía de la jornada siguiente.
Roxana G. fue encontrada por un compañero de trabajo, al que le llamó la atención que ella no hubiera concurrido al lugar de empleo diario y sabía que padecía violencia. De inmediato, la denuncia policial que recayó en la Fiscalía Nº 2 de Moreno, y la orden de detención inmediata que partió de un pedido hecho por la fiscal Carina Saucedo.

El sábado hubo dos allanamientos, en las casas de madre e hija de Videla, que dieron resultados negativos. El imputado quedó con captura nacional e internacional y la Policía finalmente lo interceptó anoche, en un domicilio de la localidad de Francisco Álvarez: al ser abordado por los efectivos se entregó sin oponer resistencia.
El agresor enfrente cargos por los delitos de homicidio agravado por perpetrarlo un varón contra una mujer mediando violencia de género en grado de tentativa y robo simple por las cosas que se llevó de la vivienda. Varios años en prisión le esperan.










