El acusado de ser líder de la banda del Etios, al que se le imputan por lo menos cuatro entraderas ocurridas en los primeros días de agosto en domicilios de Morón e Ituzaingó, declaró ante la justicia y dijo ser “inocente” de los delitos que le imputan.

Indagado por los fiscales Marisa Monti y Claudio Oviedo, de la UFI Nº 5 de Morón, Lucas Ezequiel Ramírez (25) rechazó los cargos en su contra y aseguró: “no tengo nada que ver con esos hechos”. Sin embargo, no pudo explicar para qué tenía en su poder computadoras para vulnerar los sistemas de seguridad de Toyota, junto a un kit de herramientas y guantes usados para cometer delitos.
Además, por qué sus huellas dactilares aparecieron a bordo del Etios blanco que fue secuestrado por la Policía tras una persecución y choque en Castelar el viernes de la semana pasada, hecho del que dio cuenta Primer Plano Online. Esa secuencia, que se inició con tareas preventivas del personal policial, aceleró los procedimientos realizados por la DDI Morón para avanzar contra la estructura delictiva.

El otro dato que pudo corroborar este medio es que Ramírez había salido de la cárcel en mayo pasado y en junio, en juicio abreviado, fue condenado a tres años de prisión de ejecución condicional por los delitos de robo agravado por haber sido cometido en poblado y en banda y violación de domicilio. La pena fue impuesta por el Tribunal Oral Criminal Nº 3 del Departamento Judicial La Matanza.
Inhibidores de portones eléctricos
Primer Plano Online accedió al video completo de una de las entraderas adjudicadas a la banda. Fue el pasado 5 de agosto a las 9.35 de la mañana en un domicilio de la calle Posadas al 1000, en Ituzaingó. Allí interceptaron a una vecina que había ingresado su camioneta al garaje, barrió la vereda y pretendió cerrar el portón eléctrico, pero un dispositivo externo lo impidió.
En esas circunstancias los delincuentes la atacaron, la hicieron ingresar a punta de pistola y se llevaron objetos de valor de la finca tras amenazarla: “dame toda la plata y el oro que tenés”, la intimidaron. A la víctima le llevaron 200 mil pesos en efectivo, 1500 dólares, perfumes, relojes, vestimenta de abrigo y demás objetos de valor, además de todas las llaves y alarmas de la casa y del vehículo.
Otro de los videos de la saga que la justicia le imputa a la banda es el robo de patentes a un Toyota Yaris estacionado en la vía pública, contra un cordón. Frenaron con la Chevrolet Tracker que habían robado un día antes en Castelar y le sustrajeron ambas chapas al rodado sobre la calle Lamas al 300, en Villa Ariza, partido de Ituzaingó. Luego huyeron.
Tras los elementos reunidos por los investigadores, el Juzgado de Garantías Nº 6 de Morón dispuso la realización de tres allanamientos, de los cuales uno resultó positivo: fue en una vivienda de la calle Colombia al 6600 en la localidad de Libertad, en Merlo, donde además de la detención de Ramírez la Policía secuestró vestimenta similar a la usada por el sujeto al momento de los hechos, además de las herramientas tecnológicas que guardaba en una mochila debajo de su cama.
Los otros hechos de los que acusan a la organización
El día 1 de agosto de 2025, aproximadamente a las 09:20, la banda del Etios atacó en una vivienda de la calle Saráchaga al 3400, de Castelar. Previo inhibir el sistema eléctrico del portón del garaje de la vivienda, impidieron que su propietaria pudiera cerrarlo tras ingresar con su camioneta Chevrolet Tracker blanca.
Una vez en el garaje, intimidaron a la víctima con armas de fuego, ingresaron a la finca y la desvalijaron: se llevaron celulares, dinero en efectivo y demás objetos de valor. Escaparon luego en ambos rodados: la camioneta de la víctima y el Etios en el que llegaron.
El 3 de agosto, cerca de las 20, sobre la calle Atacama al 1700, de Ituzaingó, la banda volvió a movilizarse en el Etios y actuó del mismo modo que en el caso Castelar: impidieron con un inhibidor de señal que el portón de la vivienda baje una vez que su propietario ingresó. Los delincuentes, todos armados, se metieron por la fuerza en la casa tras amenazar a la víctima y la saquearon: se llevaron todo lo de valor que encontraron, incluido dinero en efectivo, para luego huir.
Para completar la saga que la justicia le atribuye a la banda, el 5 de agosto de 2025, otra vez a la mañana -cerca de las 9.30- arribaron a un domicilio de la calle Marqués de Loreto al 2000, en Castelar norte, en este caso con la Tracker blanca. Apuntaron a una mujer que estaba subiendo cosas a su auto en la vereda, la obligaron a entrar y dividieron a la familia que estaba adentro.
Mientras un grupo de delincuentes se quedó abajo, otra parte subió con el dueño de la finca bajo una amenaza puntual: “vos fuiste entregado: sé que tenés dólares, te vamos a matar”, le espetaron. A la familia le llevaron dinero en efectivo, objetos de valor y documentación personal para luego seguir su fuga.
En principio, la acusación contra el detenido es la de robo agravado por el uso de arma cuya aptitud para el disparo no puede tenerse de ningún modo por acreditada reiterado en cuatro hechos y robo simple (por el caso de las patentes), todos en concurso real entre sí. Mientras, hay medidas en curso para dar con el resto de la estructura.










