Detuvieron en la localidad de Libertad, en Merlo, al sindicado como líder de la banda del Etios, una temible organización delictiva que cometió al menos cuatro entraderas en las últimas dos semanas en Morón e Ituzaingó. Ahora se investiga si la estructura está involucrada en otros hechos similares ocurridos en la zona.
Fue tras una serie de tareas investigativas a cargo de los fiscales Claudio Oviedo y Marisa Monti, de la UFI Nº 5 de Morón, quienes trabajaron la causa con agentes de la DDI Morón, al mando del comisario mayor Dante Pérez Bianchi. Los allanamientos fueron dispuestos por el Juzgado de Garantías Nº 6, subrogado por el juez Ricardo Fraga.
Si bien la causa estaba en curso, hubo un hecho particular que aceleró todo: fue el secuestro del Toyota Etios blanco que se produjo el fin de semana pasado en Castelar, tras un enfrentamiento con la Policía y posterior persecución. Ese rodado chocó en la huida, su ocupante escapó corriendo, pero el vehículo quedó incautado. Y el interior del coche habló: aportó las evidencias que restaban para avanzar en la búsqueda de los sospechosos.
Quién es el detenido y sus antecedentes
Un dato no menor que pudo corroborar Primer Plano Online con fuentes de la investigación: en la casa en la que fue detenido el acusado, sobre la calle Colombia al 6600 de Merlo, los investigadores incautaron la vestimenta que se observa en varios videos tenía puesta el malviviente al momento de los hechos.
Además, debajo de su cama guardaba herramientas tales como inhibidores de señales de vehículos y portones eléctricos, computadoras para abrir camionetas de alta gama, guantes, pinzas, destornilladores, todo dentro de una mochila lista para la acción. También secuestraron teléfonos celulares, que ahora quedaron a disposición de la justicia para ser peritados.
Cayó el líder de la temible banda del Etios, acusada de cometer varias entraderas en Morón e Ituzaingóhttps://t.co/K2qDxz1nnl pic.twitter.com/ndYSRMKLQD
— Primer Plano (@primerplanotv) August 15, 2025
La otra perla de la investigación: el detenido, identificado como Lucas Ezequiel Ramírez (25), había salido de la cárcel en mayo pasado tras cumplir condena por varios robos y su hermano, que en principio no está involucrado en este expediente, había recuperado la libertad a comienzos de años luego de cumplir pena por homicidio.
Los otros allanamientos que se realizaron fueron en Castelar Sur (Alberto Casares al 3100) y en Merlo (Epecuen al 1000).
La saga de hechos
El día 1 de agosto de 2025, aproximadamente a las 09:20, la banda del Etios atacó en una vivienda de la calle Sarachaga al 3400, de Castelar. Previo inhibir el sistema eléctrico del portón del garaje de la vivienda, impidieron que su propietaria pudiera cerrarlo tras ingresar con su camioneta Chevrolet Tracker blanca.
Una vez en el garaje, intimidaron a la víctima con armas de fuego, ingresaron a la finca y la desvalijaron: se llevaron celulares, dinero en efectivo y demás objetos de valor. Escaparon luego en ambos rodados: la camioneta de la víctima y el Etios en el que llegaron.
Un día más tarde, la misma banda de 5 integrantes arribó a un domicilio de la calle Andrés Lamas al 300, en Villa Ariza, partido de Ituzaingó, con la Tracker blanca robada en Castelar. Uno de sus ocupantes descendió por la puerta trasera y se acercó a un vehículo Toyota Yaris estacionado en la vía pública para robarle las patentes. Se subió a la camioneta y huyó con el resto de sus cómplices.

El 3 de agosto, cerca de las 20, sobre la calle Atacama al 1700, de Ituzaingó, la banda volvió a movilizarse en el Etios y actuó del mismo modo que en el caso Castelar: impidieron con un inhibidor de señal que el portón de la vivienda baje una vez que su propietario ingresó. Los delincuentes, todos armados, se metieron por la fuerza en la casa tras amenazar a la víctima y la saquearon: se llevaron todo lo de valor que encontraron, incluido dinero en efectivo, para luego huir.
Dos entraderas más y la acusación que enfrenta el detenido
Para completar la saga que la justicia le atribuye a la banda, el 5 de agosto, otra vez a la mañana -cerca de las 9.30- arribaron a un domicilio de la calle Marqués de Loreto al 2000, en Castelar norte, en este caso con la Tracker blanca. Apuntaron a una mujer que estaba subiendo cosas a su auto en la vereda, la obligaron a entrar y dividieron a la familia que estaba adentro.
Mientras un grupo de delincuentes se quedó abajo, otra parte subió con el dueño de la finca bajo una amenaza puntual: “vos fuiste entregado: sé que tenés dólares, te vamos a matar”, le espetaron. A la familia le llevaron dinero en efectivo, objetos de valor y documentación personal para luego seguir su fuga.

El último de los hechos incluidos en el expediente fue ese mismo día (5 de agosto), también a la mañana. En ese caso ocurrió en una vivienda de la calle Posadas al 1000, en Ituzaingó, y de nuevo con la Tracker blanca. En esas circunstancias abordaron a la dueña de la casa, la amenazaron con armas de fuego y le sustrajeron dinero y objetos de valor, como alhajas y perfumes importados.
En principio, la acusación contra el detenido es la de robo agravado por el uso de arma cuya aptitud para el disparo no puede tenerse de ningún modo por acreditada reiterado en cuatro hechos y robo simple (por el caso de las patentes), todos en concurso real entre sí. Mientras, hay medidas en curso para dar con el resto de la estructura.










