Una joven de 19 años fue detenida en su casa de General Rodríguez luego de dar a luz a una beba que murió a poco de nacer y arrojar sus restos en una bolsa de basura. La historia es una mezcla de una situación de extrema vulnerabilidad y derecho, que la justicia por ahora determinó que sea abordada con la prisionización transitoria de la mujer.
El hecho ocurrió en una vivienda de la calle Caseros al 500, casi esquina Milton, del mencionado distrito. Sucedió entre la noche del 25 de junio y la madrugada del día siguiente: J.R.E.N.P. dio a luz en su domicilio a una beba que pesó dos kilos y medio y midió 54 centímetros. Lo que pasó en esa habitación sólo lo sabe la parturienta, porque el embarazo que gestó se lo ocultó a toda su familia.
Lo cierto es que la criatura murió a poco de nacer y la madre optó por poner sus restos en una bolsa de basura y dejarlos en el lugar en el que su familia acumula los residuos para luego sacarlos a la calle. A las pocas horas, cuando su abuela fue a dejar otra cantidad de desechos, se encontró que uno de los paquetes era abultado y pesado, y decidió abrirlo para ver qué había. En esas circunstancias descubrió el cuerpo y llamó de urgencia al 911.
La justicia ordenó de inmediato la autopsia del cadáver hallado, que determinó que la niña había nacido con vida y que falleció por “falla cardíaca aguda secundaria a insuficiencia respiratoria por inasistencia y abandono”. A esa altura ya se conoció quién era la mujer que la dio a luz. Con los elementos reunidos, la fiscal Alejandra Rodríguez, de la UFI Descentralizada Nº 9 de General Rodríguez, solicitó al Juzgado de Garantías Nº 3 la detención de la chica bajo cargos de homicidio agravado por el vínculo.
La historia descubierta tras la autopsia
Es decir, para la justicia la mujer mató a la beba y arrojó sus restos a la basura, siendo plenamente consciente de lo que hacía. Por eso, personal de la DDI Moreno, luego de realizar tareas de rigor en las inmediaciones del domicilio, interceptó a la imputada y la detuvo de inmediato. Se espera que hoy miércoles sea indagada por la fiscal.
En rigor, según pudo saber Primer Plano Online, la verdad de la historia -que ahora deberá probar la justicia- es que se trató de un embarazo no deseado fruto de una relación ocasional (no de un abuso sexual) y que la mujer nunca se realizó los controles a lo largo de la gestación ni tampoco le contó a nadie que esperaba una hija. Ella vive en un mismo domicilio con la abuela, la madre y una hermana y ninguna de ellas notó sus cambios físicos.
“La noche del parto todo se precipitó, tuvo a la criatura en su habitación y no supo qué hacer. Su bien la beba nació con vida, ella no se enteró hasta que le leyeron la imputación: en todo momento pensó que había nacido muerta. Y no supo qué hacer, por eso lo puso en la bolsa de residuos”, explicaron a este medio fuentes de la investigación. Un dato importante: lo que suceda con un cuerpo sin vida no es agravante de un delito precedente, si es que existe.
Es clave para la mirada judicial del caso que la beba nació con vida, aunque también lo es el hecho de que sus restos no presenten lesiones. La declaración que pueda hacer la mujer ante la fiscal será determinante para decidir los pasos a seguir. J.R.E.N.P. cuenta con el patrocinio del abogado Daniel Pagnota, defensor de la joven.











