El escenario fue el barrio de Tijuca en Río de Janeiro, Brasil. Allí se disputó la Copa Independencia de la que participaron las selecciones de fútbol de talla baja de Argentina, Paraguay y el anfitrión, Brasil.
En el partido final del triangular se enfrentaron nuestro seleccionado con el local. El equipo albiceleste se alzó con un contundente 7-4 que lo hizo acreedor al primer clásico sudamericano para alzarse finalmente con la Copa Independencia. Por la Selección Argentina, los tantos fueron convertidos por el ituzainguense Gonzalo Broggi, y sus compañeros de equipo Diego Serpenttini, la figura de tan solo 15 años y un metro de altura.

El torneo fue el puntapié inicial para potenciar la posibilidad de organizar un Mundial de la especialidad. La selección nacional de talla baja arrancó con el pie derecho, dejó su huella y espera ansiosa por más desafíos.










