A pura emoción, veteranos de Malvinas de Ituzaingó y familiares de los soldados caídos en combate recorrieron las calles del distrito con la imagen de la Virgen de Luján que acompañó a los héroes argentinos de aquella gesta y que permaneció en manos inglesas hasta que fue repatriada al país gracias a las gestiones que realizó en persona el Papa Francisco.
Durante la caminata, que tuvo como punto de partida la sede del Centro de Luchadores de Malvinas en Ituzaingó sur, la escultura partió de la calle 24 de Octubre 725 rumbo a la parroquia San Judas Tadeo: caminaron a contramano por Medrano hasta Belgrano, pasaron por Las Heras, llegaron a Zufriategui y desembocaron en el centro de la plaza 20 de Febrero. Así unieron sur y norte.
Javier Pintos y Jorge Gadea, ambos integrantes de la fundación Enebro de la Diócesis de Morón, fueron parte de la organización de la llegada de ese emblema de la fe a la región. “Esta imagen estuvo 37 años presa por el imperio británico, detrás de un vidrio, intacta porque nunca fue tocada. Los ingleses la respetaron, sí, pero como un trofeo de guerra”, coincidieron en señalar.
En tanto, la diputada provincial Margarita Recalde, del bloque Unión por la Patria y vecina de Ituzaingó, impulsó un proyecto aprobado en la Legislatura bonaerense mediante el cual se declaró de interés legislativo el 6º aniversario de la recuperación y repatriación al suelo argentino de la Virgen Malvinera, considerada “figura y símbolo de los caídos en Malvinas”.

La participación de Luchadores de Malvinas de Ituzaingó en la repatriación de la Virgen de Luján Malvinera
En diálogo con Primer Plano Online, Daniel Arribas, presidente del Centro de Luchadores de Malvinas en Ituzaingó, contó la participación que tuvieron junto a Mario Retamar para la recuperación de la figura de la virgen. Esa historia comenzó con la Fe del Centurión, que es el movimiento católico de Quilmes, quienes lograron rastrear y localizar la imagen en el Reino Unido.
Cuando lo supieron escribieron una nota que el Papa Francisco intervenga junto al obispo castrense, Santiago Oliveira. “Una vez redactado el escrito nos juntamos ocho veteranos que viajamos: Marcelo Sánchez, de Luján; Oscar Cúneo, de Malvinas; Claudio Blanco, de Pilar; Alfredo Páez, de Merlo; Carlos Gómez, de Rafael Calzada; Daniel Ferreyra, de Córdoba; y nosotros, Mario Retamar y Daniel Arribas de Ituzaingó”, detalló el veterano.


Se llevaron esa nota y viajaron al Vaticano con el objetivo de ver al Papa Francisco y entregársela en mano y explicarle la trascendencia que tendría recuperar la escultura. En una audiencia general recibió los papeles y al rato el Sumo Pontífice se acercó a saludar al resto de los integrantes de la comitiva.
Los tenía presentes a la mayoría, de cuando era arzobispo de Buenos Aires y les daba misa en medio del acampe que hicieron en 2004 en Plaza de Mayo para reclamar por sus derechos. “Nos llevaba a la misa, nos levantaba a los que nos quedábamos a acampar. Esa audiencia que tuvimos con él fue en febrero de 2019 y tuvimos la posibilidad de hablar con él en persona. Y nos dijo que iba a hacer todo lo posible para recuperarla”, recordó Arribas.
Y un detalle: en los lugares donde estuvo la virgen junto a los héroes en la guerra “nunca falleció nadie, así que para nosotros es una bendición”, recordó el excombatiente. Así, en octubre de aquel año se logró repatriar la Virgen de Luján Malvinera con una particularidad: los ingleses pidieron a cambio una réplica igual o parecida para ubicarla en el cuartel en el que la resguardaban. Se hizo el intercambio y regresó la original a su tierra.












