Ricardo Alfonsín se desafilió de la Unión Cívica Radical (UCR) hace una década, luego de que el partido que llevó al poder a su padre en 1983 convergiera en la alianza Cambiemos con el Pro de Mauricio Macri, entre otros partidos.
Su apellido es emblema e insignia del radicalismo nacional, pero él está afuera, y desde un lugar casi marginal de la política avanza en el armado del Frente Amplio por la Democracia con el que, aventura, “vamos a darle una sorpresa a los que nos ignoran”.
En una entrevista con Adrián Noriega y Norman Díaz en la emisión semanal del programa periodístico Primer Plano por Canal 7 de Flow, el exembajador argentino en España criticó el devenir de la UCR, convertida -en su opinión- en una estructura que acompaña “la derechización de la sociedad”.
“Yo no soy así. Respeto a los que convierten a los partidos en maquinarias electorales, pero le pido a la gente que no respete ese tipo de actitudes en política porque no nos va a ir bien. Si hay políticos que creen que los partidos tienen que ser herramientas cuya única preocupación es ganar o hacer la mejor elección, bueno, muy bien, pero yo no soy así”, expresó en la charla.
La fuerte crítica de Ricardo Alfonsín al Gobierno de Javier Milei
“A mí me da vergüenza y siento una profunda tensión ética tener que apoyar decisiones que creo que no hay que apoyar. Parece mentira que haya que explicar esto. Y tomé la decisión de construir una fuerza nueva”, detalló. Esa flamante estructura está conformada por Silvia Saravia, referente de Libres del Sur; Gustavo López, de Concertación Forja; y de Martín Canay, del Socialismo.
El Frente Amplio por la Democracia competirá en las elecciones legislativas del próximo 26 de octubre con el apellido Alfonsín a la cabeza como candidato a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires. El dirigente asegura que tiene el respaldo de “sectores progresistas, peronistas y del radicalismo que nos acompañan”.
“Tal vez desde el punto de vista electoral no sea lo más conveniente si es que la sociedad se ha derechizado. Yo voy a decir lo que decía Alfonsín (su padre): creo que la ciudadanía está confundida, no es que se haya derechizado. Pero si hay que perder las elecciones se pierden. A ver si mañana la mayoría de los argentinos dicen que están de acuerdo con la pena de muerte. En ese caso, quienes crean eso que a mí no me voten”, se sinceró.
Y tuvo espacio también para cuestionar al presidente Javier Milei. “Este Gobierno es el menos democrático que conocemos desde 1983”, aseguró, y disparó contra el recorte de fondos por 8 billones de pesos a la provincia de Buenos Aires, la mayoría de esa masa destinada a seguridad.











