El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, puso un particular énfasis en el combate contra el delito en el territorio provincial, anunció una fuerte inversión en el área y adelantó el envío de un paquete de reformas legales para “aumentar las penas por tenencia ilegal de armas y agilizar los allanamientos en flagrancia para atacar con rapidez los búnkeres de droga”.
Ese fue el eje central de su discurso de apertura de sesiones ordinarias de la Legislatura provincial. “Destinaremos 170.000 millones de pesos para fortalecer la seguridad y la protección de los bonaerenses. Vamos a crear un Fondo Municipal de 70.000 millones de pesos para que los municipios de más de 70.000 habitantes destinen a la seguridad, incluyendo la compra de 400 patrulleros adicionales”, anticipó el mandatario.
En medio de una ola de inseguridad que atravesó al conurbano durante los dos primeros meses del año, con casos de alto impacto en la opinión pública, el Gobernador aprovechó ese tramo de su discurso para cuestionar al Presidente de la Nación. “Mientras (Javier) Milei nos quita el equivalente a 10.000 patrulleros, nosotros no le vamos a quitar protección a los bonaerenses. La seguridad de los bonaerenses no puede depender de los caprichos de un presidente desertor”, sentenció.
Críticas a Milei por el pedido de renuncia
En tren de responder las críticas hechas por el jefe de Estado, que le sugirió que “renuncie” para avanzar en la intervención de la Provincia y así terminar con lo que denominó como un “baño de sangre”, Kicillof insistió en la “inédita gravedad institucional” que tienen esas manifestaciones.
“Parece irreal, pero el Presidente de la Nación amenazó con intervenir la Provincia y pretendió echar al Gobernador por redes sociales. Tal como ocurrió con la criptomoneda, ahora dice que no quiso decir eso. No se puede ser tan impune, cínico e irresponsable”, le espetó.

El gobernador también criticó el modelo económico libertario. “El sector privado se está reduciendo: se destruyeron 12.600 empresas, mientras que el gran ganador es el sector especulativo. Muchos perdedores y pocos ganadores dan como resultado una mayor concentración de la riqueza en pocas manos, más desigualdad, menos oportunidades y menos libertad para las mayorías. Este modelo resulta injusto, inestable y frágil”, señaló.
También reiteró que la “deuda del Gobierno Nacional con la provincia de Buenos Aires asciende a $9,4 billones, sin considerar el impacto de la recesión en la recaudación”. Por esos recortes de fondos la administración bonaerense realizó siete denuncias ante la Corte Suprema de la Nación. “La justicia le tiene que poner un límite a este saqueo ilegal”, reclamó.
En materia educativa prometió que durante este año “vamos a inaugurar 50 escuelas con recursos provinciales, escuelas que claramente no se construyen con motosierra, sino con trabajo”. “¡Aguante la escuela pública bonaerense!”, exclamó en el discurso. Fue uno de los tramos más ovacionados de las presencias en el recinto.
Y cerró con otro dardo a Nación: el pedido de que traspase las obras que quedaron inconclusas por la decisión de no invertir más en infraestructura. “Mientras el Gobierno nacional deja rutas a medio hacer, escuelas sin terminar, hospitales sin equipar y viviendas sin entregar, nosotros avanzamos. Vamos a continuar la obra pública en la provincia, pero también vamos a exigir que el gobierno nacional termine lo que debe y transfiera lo que no piensa terminar”, concluyó.











