El fuerte temporal que se desató durante la madrugada en el área metropolitana de Buenos Aires hizo estragos con la caída de árboles, voladuras de techos, rotura de autos, cortes de luz, interrupciones del servicio ferroviario y algunas calles anegadas por la acumulación de agua.
Pero quizá uno de los peores momentos lo provocó en un colegio público de Castelar sur, en donde derribó un paredón de casi media cuadra de extensión. Los ladrillos se vinieron abajo por la acción del fuerte viento que recorrió la zona, con ráfagas que llegaron a superar los 100 kilómetros por hora según precisó el Servicio Meteorológico Nacional.
Ocurrió en la sede de la Escuela Nº 21 conocida como ‘El Rancho’, justo sobre la parte lateral del establecimiento educativo, sobre la calle Vucetich, entre Aristóbulo del Valle y Monteverde. La estructura que da vuelta la esquina y que contornea al edificio se desplomó por completo.
“Es mucha mala suerte la que tuvimos. Teníamos previsto pintar toda la escuela en estos días para la vuela a clases, pero ahora las prioridades pasan a ser otras”, refirió a Primer Plano Online Antonio Galatti, presidente de la cooperadora de la institución. El inicio formal del ciclo lectivo 2025 está pautado para el 5 de marzo.
En estos momentos trabaja en el lugar una cuadrilla del Municipio y de la Unidad de Gestión Comunal (UGC) 14 para ordenar la situación. Después llegará el tiempo de la reconstrucción, en donde la comunidad jugará un rol clave, como siempre que se requiere una mano solidaria. Afortunadamente, no hubo que lamentar víctimas.











