Un relevamiento realizado por la consultora Indaga, cuyo director es Claudio Righes, señala que la principal preocupación entre trabajadores en actividad pasa por perder su empleo en los próximos meses.
En paralelo, que la inflación sigue carcomiendo gran parte de sus salarios, cada vez cuesta más llegar a fin de mes y que crecen las deudas de las familias, principalmente con las tarjetas de crédito.
El trabajo, sobre una muestra efectiva de 1195 casos con domicilio en el conurbano bonaerense, tuvo como objeto a trabajadores del sector metalúrgico, comercio, gastronómicos, bancarios, sanidad, turismo, docentes, telefónicos, administración central y municipales.

Según explicó Righes, lo que se propuso con la consulta fue “relevar si el salario que reciben los trabajadores registrados de sectores productivos y servicios le gana a la inflación”. Y las respuestas, en síntesis, mostraron resultados que no escapan a la percepción general sobre el momento de la economía y el impacto de la recesión en la actividad y su repercusión en los ingresos de la población.
Temor por la pérdida del empleo, inflación, deudas y en qué se destinan los ingresos
Algunos datos concretos que se desprenden del relevamiento son:
-La mayor parte de las personas encuestadas considera que la inflación le sigue ganando a sus salarios, y 6 de cada 10 piensa que en los próximos 6 meses estará peor que ahora.
–Más del 90% del gasto de los hogares de las personas encuestadas se concentra en alimentos, tarifas y alquileres.

-Para 6 de cada 10 personas encuestadas es una preocupación “muy presente” la posibilidad de perder el trabajo.
-Prácticamente la mitad manifiesta dificultades para llegar a fin de mes con el salario, y 2 de cada 3 manifiesta tener deudas (principalmente con la tarjeta de crédito)
-El 61% teme perder su trabajo y lo entiende como una preocupación principal en su actividad.
-El salario promedio de los sectores consultados es de 1.100.000$ la canasta básica con datos del Indec es para julio 2024 de 900.648$
El trabajo fue realizado entre el 3 y el 14 de agosto y no contempló los nuevos incrementos que se aplicarán en septiembre en servicios públicos como agua, luz y gas, alquileres, transporte, peajes, combustibles, prepagas y colegios privados, entre otros.











