“Se hizo justicia”. Se hizo justicia. Una frase va con comillas, porque fue expresada por la mamá de una de las víctimas del ginecólogo abusador del hospital Materno-Infantil de Pontevedra, en Merlo. La otra va sin comillas porque es una afirmación de Primer Plano Online, que siguió el caso desde el principio. Y, a través de la publicación, otra mujer se animó a denunciar las vejaciones que padeció.
En juicio abreviado, el Tribunal Oral Nº 4 de Morón, integrado de manera unipersonal por el juez Juan Carlos Uboldi, condenó a 15 años de prisión a Orlando Gabriel González, el médico que abusó sexualmente de al menos dos mujeres, una de ellas menor de edad. El profesional, que nunca más podrá ejercer la medicina, fue detenido minutos después del ataque a la adolescente, que quedó en medio de un ataque de llanto en la vereda del centro de salud al que había ido a llevar una ecografía.
Ese hecho ocurrió el 5 de junio de 2023 y poco más de un año después la justicia dictó sentencia. Para eso fue clave la intervención de la mamá de la segunda víctima, que actualmente tiene 17 años. “Iba prácticamente todos los días a la Fiscalía y jamás dejé de seguir el expediente. Presenté los informes de la psicóloga, del psiquiatra y no iba a parar hasta que haya justicia. Finalmente pudimos conseguirla”, contó a Primer Plano Online la mamá de la menor.

Aquella jornada, su hija había ido a presentarle al médico un estudio de imágenes que se había realizado por un dolor permanente en la zona genital. En esas circunstancias, estando en el consultorio, González le pidió a la paciente que se recueste en la camilla luego de sacarse el pantalón y la ropa interior. En esas circunstancias abusó sexualmente de la víctima.
El desconsolado llanto de la menor abusada por el ginecólogo y la intervención de una pareja
En medio de un llanto desconsolado y la crisis de nervios que vivía, la adolescente se sentó en la vereda del hospital y una pareja se le acercó para conocer qué le pasaba. Ella le contó a la mujer y el novio de ella de inmediato tomó su celular y llamó a la Policía. Esa persona acompañó a la víctima durante todo ese rato y le contó que ese ginecólogo “ya tenía antecedentes similares” y que en el hospital era un secreto a voces.
La investigación llegó a manos de la Fiscalía que estaba de turno ese día, que es la Nº 3 de Morón, a cargo de la fiscal Valeria Courtade. La funcionaria dispuso la aprehensión inmediata del acusado, que luego se convirtió en detención y después en prisión preventiva. La evidencia recopilada en la causa fue contundente: en el cuerpo de la adolescente hallaron material genético del acusado.
“En el juicio estuvo todo el tiempo con la cara tapada con sus manos. Nunca nos miró, pero se hizo cargo en el juicio de lo que había hecho. Y nos pidió disculpas, pero a nosotros como familia no nos sirven de nada”, agregó la mamá de la joven abusada. El calvario de la chica aún continúa: sigue en tratamiento psicológico, repitió de año en la Secundaria y hasta tuvo un intento de suicidio, del que pudieron rescatarla.
El otro caso por el cual fue denunciado el psicólogo abusador de Pontevedra
Luego de que el caso tomó estado público el año pasado a través de Primer Plano Online, una segunda mujer se presentó en el expediente para denunciar al ginecólogo. Según su relato, el 16 de junio de 2020 (plena cuarentena por la pandemia de Covid 19) fue al hospital de Pontevedra a que le retiren los puntos de la cesárea, porque había sido mamá hacía dos semanas.
“Me atiende esta persona, este ginecólogo, para sacarme los puntos. Me pide que me recueste en la camilla, pues tenía que hacerme tacto también. A mí me pareció raro, pero accedo y me acuesto. Ahí me doy cuenta que empieza a tocarme de una manera distinta y empieza a estimularme más, o sea, empieza a masturbarme. Cuando yo le digo que pare, siguió y lo noto que él tenía el pene erecto, por lo que salí y me fui a la administración a los gritos”, señaló la víctima.
La mujer gritaba angustiada que ese hombre “es un degenerado” y, según sus palabras, en la administración intentaron calmarla “diciendo que yo estaba alterada”. “Cuando exigí el nombre me lo dieron y dije que iba a denunciarlo, pero por circunstancias de la vida no lo hice. Tuve miedo y vergüenza”, reconoció. La excusa que usó el pervertido en esa ocasión fue que “debía revisar que su sensibilidad no haya quedado afectada” tras la cesárea.
La condena contra el ginecólogo, que nunca más podrá volver a ejercer la profesión, fue por ser autor de los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante por las circunstancias de su realización, con acceso carnal (dos hechos en concurso real entre sí), y corrupción de menores. Vencerá, formalmente, el 4 de junio de 2038.
“Mi sugerencia es que hay que denunciar, no quedarse nunca callada. A pesar de que mi hija fue sola ese día tuvo la valentía de enfrentar la agresión que recibió y, con esa denuncia, impidió que haya más víctimas”, concluyó la mamá de la adolescente. “Quedamos conformes con la pena, pero si hubiera más años hubiera sido mejor para que no salga nunca más”, cerró.










