El antropólogo y sociólogo Pablo Semán, estudioso de la evolución que experimentó la sociedad en los últimos años y la llegada de Javier Milei al poder, le puso palabras al resultado de parte de la batalla cultural que la política libertaria está librando.
La mirada del intelectual reconoce que, pese a que “hay gente que la está pasando muy mal, que ha suprimido una comida en el día y que se acuesta temprano para no tener hambre”, todavía las ideas de la libertad se sostienen sobre el concepto de “esperanza”.
¿En dónde se explica? En un dato que, en su interpretación, es “impresionante”. “Hay gente que se inhibe de expresar necesidades. En el contexto simbólico contemporáneo donde hay una necesidad, hay un pecado. Ahí radica parte del predominio de Milei”, sentenció en conversación con el periodista Carlos Pagni en el programa Odisea Argentina.
Es, de algún modo, el derribo de una de las máximas del peronismo: “donde hay una necesidad hay un derecho”, que va en sintonía con otro de los conceptos que intenta imponer el líder libertario: “la justicia social es aberrante”.
“Un 44% que nunca lo votaría y no lo puede ni ver a Milei”
Para Semán, pese a que casi la mitad de los votantes (un 44%) no votó a La Libertad Avanza y nunca votaría esas ideas, también empiezan a visualizarse un quiebre en el 56% que sigue siendo la base de sustentación de su plan de Gobierno.
“Empieza a haber dudas, hay inconsistencias, hay la percepción de que un día dijo una cosa y otro día dijo otra. Todo eso va deteriorando los motivos de la esperanza. No la esperanza, que es algo en sí mismo válido: es gente que te dice con lágrimas en los ojos ‘yo no concibo que esto pueda fracasar’”, concluyó.











