Un video grabado por repartidores de Pedidos Ya y que se convirtió en tendencia en redes sociales se transformó en un dolor de cabeza para sus protagonistas. Es que por estas horas la Policía intenta establecer la identidad de los autores de una suerte de cacería humana contra un joven al que privaron de su libertad con la excusa de recuperar una moto que había sido hurtada en Ituzaingó.
Según logró reconstruir Primer Plano Online, todo comenzó el pasado jueves 28 de marzo cuando el propietario de una Mondial 110 fue sustraída del patio de una vivienda de la calle Julián Balbín al 2700, de Villa Udaondo, a un delivery de la mencionada aplicación. “No hubo violencia: el delincuente accedió al lugar en el que estaba la moto y se la llevó”, precisó un investigador.
La víctima del delito, Martín Gonzalo L.M., propietario del rodado en cuestión, realizó la denuncia en la comisaría 3ª de Las Cabañas. Pero al otro día, el Viernes Santo, un grupo de alrededor de 15 repartidores se acercó a Hurlingham con el dato concreto de un domicilio en el que estaba escondida la moto y quién había sido el autor del robo.
Lo primero que ocurrió es que el malón de trabajadores, con el traje de justicieros, interceptaron a un joven al que acusaron de haberse llevado la moto. “Lo hallaron en Kiernan y San Juan, de Villa Tesei, donde le propinaron golpes de puño y lo ataron de ambas para luego trasladarlo hasta un domicilio de la calle Cura Navarro al 4300 y exigirle la entrega del rodado”, agregaron los voceros consultados.
Así, luego de pedirle al dueño de la finca que abra la puerta del garaje con el joven privado de su libertad, recuperaron el rodado y se retiraron del lugar. El presunto delincuente era llamado Francisco López por los repartidores y, luego de alejarse, lo dejaron en la vereda. El dueño de la finca en donde estaba la moto se presentó en la comisaría 4ª de Hurlingham para radicar la denuncia sobre lo sucedido.
El caso es investigado por el fiscal Mario Ferrario, de la UFI Nº 3 de Morón, que abrió una causa por averiguación de ilícito para intentar establecer qué fue lo que pasó y quiénes fueron los responsables. Autoridades del Ministerio de Seguridad tienen puesto los ojos en este fenómeno: buscan impedir que se replique.











