En otro giro sorprendente, el expediente judicial que instruye la causa por la agresión en el boliche Roca Bruja de Hurlingham volvió a moverse. Ahora con una decisión de alto impacto del tribunal que tendrá a su cargo el juicio: ante el planteo hecho por la defensa del imputado y la aceptación del abogado de la víctima, Santiago Martínez recuperó su libertad.
Así lo determinó el Tribunal Oral Criminal Nº 3 del Departamento Judicial Morón, a cargo de los jueces Mariela Moralejo Rivera, Federico Toppino y Diego Bonnano, que le impusieron al acusado una caución juratoria y una serie de condiciones a cumplir.
Entre otras, no ausentarse por más de 24 horas del domicilio fijado sin autorización previa, abstenerse de consumir bebidas alcohólicas o drogas, no cometer nuevos delitos y no mantener contacto con la víctima y testigos en el caso mediante ningún medio.

Según especificó el abogado defensor de Martínez, Fernando Arias Caamaño, su cliente tiene trabajo en la empresa constructora de su padre, que podría retomar en caso de obtener el beneficio de la excarcelación que le fue concedido.
El letrado, asimismo, consideró que ya no existe riesgo de fuga o de entorpecimiento para la investigación, porque toda la prueba ya fue producida. Cabe recordar que la causa fue elevada a juicio bajo la carátula de homicidio calificado en grado de tentativa y lesiones leves, en ambos casos con el agravante de haber sido cometido en un contexto de violencia de género.
POR QUÉ LO ACEPTÓ LA DEFENSA DE LA VÍCTIMA
La estrategia judicial de Gastón Marano, defensor de Nicolás García, la víctima de la violenta agresión y quien sufrió heridas de gravedad que le llevaron a perder la vista de su ojo izquierdo, entre otras más, no se opuso al pedido de excarcelar al agresor.
De hecho, el tribunal convocó a García para que se presente y opinara sobre la posibilidad de que su atacante sea liberado y optó por no ir. “En ocasiones ha sentido que sus palabras fueron tergiversadas y usadas para fines contrarios a su pretensión”, argumentó Marano.
“Nicolás desea que quien quiso asesinarlo -y en esa fajina desfiguró su rostro y lo dejó ciego de un ojo-, una vez condenado, sea castigado con la privación real y efectiva de su libertad, en condiciones de igualdad con cualquier otra persona”, expuso el abogado.
En rigor, se trata de un planteo para que, en caso de recaer condena sobre Martínez sea de cumplimiento efectivo y en una cárcel: si seguía bajo el régimen de prisión domiciliaria ese tiempo se le computaba como plazo a descontar.
“La situación de detención domiciliaria representa el peor escenario posible para Nicolás”, cerró Marano en su escrito, en el que no se opuso a la excarcelación, cosa que fue determinada por el tribunal y se hizo efectiva ayer jueves.
LA ACUSACIÓN Y EL JUICIO QUE SE VIENE
Santiago Martínez está imputado por dos hechos, ocurridos ambos en la misma madrugada del 12 de noviembre de 2022 en el local bailable ubicado en colectora norte de Acceso Oeste, entre Charrúas y Franklin de Villa Tesei. El primero de ellos es por haber apagado un cigarrillo en el brazo de una amiga de su exnovia, para quien en rigor fue destinado el ataque.
Al rato, el acusado insistió en su violencia y le incrustó en el rostro una copa de vidrio rota a Nicolás García, el muchacho que conversaba con la expareja de Martínez. La agresión, según está plasmado en el expediente judicial, siguió con golpes de puño que terminaron con la víctima perdiendo la visión de su ojo izquierdo y con lesiones en parte de su rostro. Para la instrucción del caso, a cargo de la fiscal Valeria Courtade, el objetivo fue el mismo: causarle daño a su exnovia.











